Imagino que ya habéis visto lo del barco ese que zarpó de Argentina, aunque navega con bandera holandesa en su mástil, (se me está pegando un poco Bull

)que viene con el Hantavirus.
La verdad es que te pone el cuerpo del revés: por un lado, te da un miedo que te mueres que nos metan otro bicho aquí y se líe parda otra vez, que ya hemos tenido bastante y encima actualmente con un gobierno a la deriva. Pero por otro... jolines, son personas. Si los dejamos ahí tirados en mitad del mar a su suerte, es casi como dejarlos morir. ¿Qué hacemos ? .¿ Cerramos el puerto a cal y canto por si las moscas, o los dejamos bajar con cuidado para que no se nos muera nadie en la puerta de casa?. Es un marrón de los gordos, la verdad. Y ver quién informa, sí el mismísimo, Fernando Simón (el del Covid-19).
El asunto tiene miga porque el barco viene de Argentina y se sospecha que traen el virus Andes, que es de los pocos que se contagian entre humanos. Además, no es que estemos ayudando a desconocidos sin más..., es que hay 14 españoles metidos en ese barco que están deseando volver a casa pero que, lógicamente, van directos a cuarentena en un hospital militar.