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Tengo la cabeza al explotar. Mi relación de 9 años lleva uno y tres meses sin parar de tener problemas. Todo comenzó con un cambio de ciudad que increiblemente aunque ha mejorado nuestras vidas materialmente y lo estamos disfrutando un montón, nos ha cambiado la dinámica que siempre tuvimos y hemos pasado de vivir felices a discutir todo el tiempo por cualquier cosa. Se lo achaco a que mucho de nuestra dinámica ha cambiado, nuestra vida social, hemos conocido gente nueva, nuestras actividades han cambiado y algunos de nuestros planes como el momento de tener un bebé por ejemplo que yo pienso que ante este nuevo escenario debemos posponer un poco para establecernos mejor.
Al cabo de los 4 meses en nuestro nuevo lugar todo empezó a torcerse, por los horarios cruzados, por la falta de tiempo juntos, porque se puso muy controlador y absorbente. Yo porque estaba muy agotada, porque cuando llegaba en la noche solo quería bañarme y dormir, porque entonces los ratos que podíamos estar juntos él los convertía en reproches porque había dedicado dos horas que podía dedicarle a él a mi familia.....porque como yo estaba molesta por esto o aquello que me había dicho o hecho ya lo confrontaba aunque ni tocara. El caso es que estamos erizados permanentemente, predispuestos y no sabemos como hacerlo cambiar. Hubo un momento incluso que las cosas se pusieron tan insoportables que nos separamos, porque nuestra vida se había convertido en discutir y llorar y no dormir porque era la única hora que teníamos para hablar y pelear.
Queremos salvarlo y aunque al regresar hemos logrado alguna mejora, no acabamos de lograr volver a lo que éramos. Es como si a partir de algún punto simplemente dejamos de saber hacerlo bien. Ya se me han enfermado los ojos de llorar y la verdad es que no soy feliz, quiero mi felicidad de vuelta y no se qué es lo que debo hacer para que todo sea como antes. Somos dos personas que nos queremos, pero no somos felices. El sexo también se ha visto afectado, él si me sigue deseando como siempre, hierve de solo mirarme o tocarme, pero yo ya no me siento igual. Tengo sexo porque tengo ganas, pero no porque él me produce las ganas. No se si me explico. Recién mudados tuvimos un pico de sexo que nos puso en el mejor momento de nuestras vidas y luego, al empezar los problemas todo se fue al traste. También él ha engordado mucho y no se limita a la hora de comer. Cuando se sirve dos platos trato de decirle suavemente que no lo haga, que por favor se cuide para mi, pero se pone bravo y dice que eso no es comer mucho y que si estamos en un buffet no le amargue el rato. No se da cuenta de lo exageradamente que come. Aunque en algunos aspectos lo veo esforzándose para que mejoremos, en otros no.
Lo sigo extrañando cuando estamos trabajando, sigue siendo la primera persona en la que pienso si tengo un problema, sigue siendo la única persona en quien confio 100%, sigue siendo el único en el que encuentro juntos todos los valores y actitudes y formas de pensar que quiero en un hombre, sigo preocupándome y ocupándome de su bienestar y sigo pensando que si no es con él no me voy a sentir bien con nadie o nadie me va a parecer suficiente, que ningun tipo le llega a los talones, pero no estoy siendo feliz y ya me estoy preguntando hace rato si esto tiene sentido mantenerlo en el estado de coma o si me estoy equivocando y no quiero aceptar que aunque sea doloroso es tiempo de desconectarle la respiración asistida.
No se nada, no se si estoy tan atormentada que no estoy pensando claro, si estas crisis son normales en una realción y se salvan, si siempre pasan cosas como esta y superarlas es parte de la relación o si estos son síntomas inequívocos del final. Tengo miedo a tomar cualquiera de las dos decisiones y estarme equivocando mucho y arrepentirme para el resto de mi vida. Tengo temor a estar haciendo las cosas en el calor del momento y por mi falta de experiencia.
Me siento muy triste, si esto se acaba no se que voy a hacer con mi vida y si sigue así tampoco. Los dos estamos sufriendo nuestro amor, pero tampoco estamos bien separados. Se además que soy tan selectiva que es muy probable que nunca más vuelva a encontrar a nadie que me valga, posiblemente nunca tenga hijos porque ya estoy en los casi 32. Encontrar a alguien que llene tus expectativas de ser bueno, fiel, inteligente, maduro, cariñoso, hogareño, que engrane contigo a la hora de llevar una casa, que sea responsable y organizado financieramente, que esté siempre apoyándote cuando tienes problemas, que te lleves bien con su familia, con los amigos, alguien a quien admiras y a la vez te guste.
Esto se ha convertido en un sin ti ni contigo. A veces nos vamos de viaje o hacemos algo divertido y ya hasta en esos momentos podemos ponernos a discutir por tonterías, porque no me conectes el teléfono al cargador, o porque el aire acondicionado está muy fuerte y no quiere cambiarlo, o porque no me quiero tomar la foto, o porque no te atrases que se nos va el grupo. De repente nos molesta todo más que nunca.
Consejos y experiencias por favor. Gracias por escuchar.
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