tin… tin… TÁN…
ras… rráaaas…
enséñame a querer…
Ay....ay....aquí voy con el pecho abierto, a capelita:
AAAAyyy....aaayyyy....voz que suplica... que llora...
tum... tá....
y yo cuando la escucho...
se me aprieta algo aquí dentro,
como si ese quejío
saliera del fondo de mi propio pecho flamenco.
pa... paaam...
mirada al suelo...
aire hondo...
TÁN.
Porque esa voz no se canta...
se sangra. Porque se nace con ella, y se llega ahí, por el milagro de la Energía Divina.