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La típica estadística que surge en estas “felices” fiestas suele ser que la tasa de suicidios se incrementa. Con este comentario inicial no quiero que me consideréis un suicida en potencia ni quiero hacer ver que tenga idea de suicidarme. Solamente quiero hacer ver que puedo llegar a comprender ese comportamiento.
Por el titulo del tema, creo que ya sabéis de que voy a hablar y aun mas al haber puesto entrecomillas el felices de la primera línea, si es que a mi edad (acabo de cumplir veinte años) esto de la Navidad ya me queda un poco corto, antiguo, triste, hipócrita, etc.
Pero bueno, empecemos por el inicio. Tranquilos seré breve. De pequeño, entre los 3-4 años hasta los 10-11-12, lo ilusionante de esta época se resume en una cosa: regalos; además del hecho de no tener que ir a clase y levantarse tarde. A partir de los 13-14 años, ya más que recibir regalos es pedirlos o directamente ir a comprarlos uno mismo. En esta edad ya se es consciente cuando empiezan y acaban las vacaciones, las cenas de Nochebuena, Navidad y Nochevieja con la familia ya son aburridas y se convierten en un tramite antes de salir por ahí con los amigos, hecho que dura hasta los veinte o veintipocos cuando ya se empiezan a hacer cenas de amistades sin contar a la familia.
Pero centrémonos en el asunto, estoy con el grupo de personas entre 14 y 19-20 años, personas a las que esta época del año (desde el 20 de Diciembre hasta el 10 de Enero) solo significa una cosa: salir; ya sea por la mañana, tarde o, mas común, noche. Puede que diga esto porque me considero una persona que no sale mucho por ahí y aún menos de noche, bueno, “considerar”, estoy así en la vida y punto, hecho que hace que me sienta un poco desplazado respecto a la juventud actual.
Un ejemplo practico. Hoy (22 de Diciembre) he ido a recoger mis notas junto a los demás de mi clase (solo una suspensa pero eso no me salvara la discusión con mis padres) al salir, cada uno iba por una dirección distinta, solos, pensando en cosas que tendrían que hacer hoy o en los próximos días, algunos se fueron antes porque tenían un viaje hoy mismo no se adonde (que envidia pensaba por dentro), pero bueno, sigamos con la tarde de hoy, posiblemente las chicas quedaran para ir de compras o al cine o por otro sitio con sus amigas, a las que no ve desde hace tiempo por estar en centros de estudio distintos y de las cuales no se separara hasta el 10 de enero (este año), los chicos se irán esta noche de fiesta por mi ciudad o a las afueras de ella o puede que también vayan de compras quien sabe, el caso es que van a salir, y mañana 23 también, el 24 y 25 ni hablemos y a partir del 26 empezará la cuenta atrás para la grande del 31.
El 1 de enero no esta en su calendario, se lo van a pasar enterito durmiendo. A partir del 2, se producirá el típico bajón viendo que las clases están a la vuelta de la esquina y que se acabó la buena vida por lo menos para la gente que no salga por ahí cada fin de semana, serán los días de desesperación, los de aprovechar cada ultimo momento, cada segundo al máximo porque será lo único bueno antes de hacer frente a 5 duros meses antes del verano, 5 meses en los cuales solo hay las prorrogas de carnavales y semana santa.
Me diréis que cada uno es como es y que no deba compararme con los demás, pero me suena tan vacio como lo de felices fiestas, feliz año nuevo o lo de que una mujer atractiva diga que la hermosura de una persona esta en el interior.
Una ultima reflexión, creo que con menos de la mitad o con el 30-35 % de las salidas que van a hacer algunas personas que conozco, esta navidad seria la mejor de mi vida.
Para acabar, creo que este tema me va a servir como diario de “mis fiestas”, a partir de hoy escribiré cada día de ellas para que veáis que no exagero en absoluto. Lo dicho hasta las doce de hoy, cuando escribiré el día de hoy para mi.
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