Hace un año inicié un trabajo, mi primer trabajo, como ingeniera es normal estar rodeada de hombres, todo normal en la entrevista porque mi novio de ese momento conocía perfectamente a mi jefe (le pondremos de nombre Juan).
Juan nunca se comportó extraño, de hecho casi no nos hablábamos, ni nos veíamos, pero si se preocupaba por mi, me preguntaba si estaba cómoda con mi trabajo, me dio un carro, y todo bien.
Hasta este año en febrero, terminé con mi novio que me presentó a Juan, en mi cumpleaños hice una fiesta y resulta que Juan y yo nos besamos, cabe aclarar que ya estábamos muy pasados de copas, varios compañeros nos vieron... Él es un hombre casado y esa era mi única preocupación.
La situación escaló mucho y cada vez que nos veíamos en fiestas del trabajo o reuniones, nos coqueteamos pero hasta ahí, hasta hace tres meses que estaba en su oficina, tomé la decisión de renunciar, fui a la oficina de Juan y me rogó para que no me fuera, total, me besó ya cuando nos íbamos a despedir, pero un beso bien.
Me gusta mucho, pero tenemos muchas cosas en contra: 1) es casado 2) ya volví con mi novio 3) nos vemos en reuniones familiares porque a él y a mi novio los une una persona.
Hace dos semanas tuvimos una boda donde asistió Juan y me saludó de una forma tan extraña, que me dio miedo que los demás se enteraran de lo que estaba pasando, más porque ahí estaba su esposa.
En dos meses tengo una boda donde iremos mi novio, Juan y yo, no sé que va a pasar pero si toma alguna iniciativa, quisiera dejarle muy en claro que no se puede nada entre los dos, sin ser tan intensa, o que piense que lo hago para llamar su atención.
¿Estaré mal en esto? Cabe recalcar que desde que estoy con mi novio, nada ha pasado... pero las ganas son muy malas y enfermas