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Guest
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Desde que lo dejé con mi última pareja no paro de soñar con mi primera exnovia. Siempre la consideré el amor de mi vida, y nunca he vuelto a querer a nadie, cuando digo nunca es nunca, como la quise a ella.
Nos conocimos a través de una amiga en común. Desde que la ví en fotos me enamoré perdidamente, y le pedí que me la presentara. Lo hizo poco después, nos acabamos gustando y... el resto es historia. Los primeros meses fueron como estar en una nube. Vivía con felicidad perpetua, la miraba y sentía que lo tenía todo, sentía que tenía a la mejor mujer del mundo a mi lado, en absolutamente todos los aspectos.Además, ella era igual conmigo, lo cual me gustaba aún más. Os sonará a idealización por ser la primera pareja, y efectivamente así fue. Con el tiempo, todo se fue calmando y estabilizando, llegaron las primeras discusiones y el punto de inflexión que lo cambió todo.
El caso es que, cuando la fui conociendo, le notaba algo raro, cambios de humor, actitudes raras con la comida... y cuando le pregunté, se decidió, muy valientemente a contarme que tenía un TCA diagnosticado desde que era pequeña. A mi se me cayó todo, comencé a sentir mucha ansiedad... no dormía pensando en que le pudiese pasar algo (no quiero especificar, pero su salud llegó a correr mucho peligro en ciertos momentos). La quería tanto tanto, que eso pudo conmigo y no me dejaba vivir. Aún así, decidí que merecía la pena quedarme, y ayudarla en lo que pudiese. Su padre era el que más cercano era a ella por ese aspecto, y empecé a tener una relación muy muy buena con el también, en cuanto me vio con ganas de ayudar, y con el amor sincero que le tenía a su hija comenzó a tratarme como un hijo más.
El tiempo pasó, y ella estaba genial, llevaba meses "limpia" y todo parecía ir genial. De hecho, nos fuimos a vivir juntos a la misma ciudad y estuvimos meses así, en los que, con sus más y sus menos todo iba bien. Hacíamos vida de pareja, yo la acompañaba a terapia, ella se abrió mucho conmigo, y me lo contaba todo... El problema vino, cuando yo quise dejar la universidad porque esa carrera no me gustaba, el volverme a separar de ella no me hacía gracia, especialmente, porque me había convertido en su cuidador y apoyo allí, y era gracias a estar conmigo, por lo que estaba pudiendo llevar bien su enfermedad. A los pocos días, ella también dijo que quería dejar la carrera, y ambos nos volvimos a nuestra casa. (otra vez relación a distancia).
Comenzamos a vernos menos, y aunque todo iba bien, ya no se sentía igual, ella decidió prepararse unas pruebas muy exigentes de acceso a lo que realmente le gustaba, que estoy convencido de que le afectaron mentalmente más de lo que en un principio pude imaginar. A veces discutíamos y la cosa se fue enfriando, pero el detonante llegó cuando me enteré de que tuvo una recaída fuerte en su enfermedad. Ahí, la ansiedad volvió a llegar a mi, otra vez la paranoia extrema de que le pasase algo, y el excesivo control por mi parte volvió a reaparecer, lo cual, la ahogó más, y al final, la cosa se terminó.
Jamás le desearía a nadie el dolor tan fuerte que sentí, era una sensación de caída al vacío permanente... no quería ver a nadie, pero no quería estar solo porque solo lloraba y lloraba, todo me recordaba a ella, no podía comer, dormir, entrenar... estaba partido, destrozado, el saber que ella ya no me quería en su vida era algo que no podía ni quería aceptar.
Ella suspendió sus pruebas después de dejarlo conmigo, y le escribí para desearle suerte en su recuperación, ella me dijo también que me deseaba lo mejor. Yo, apoyado por mi psicóloga, le propuse vernos en persona, ya que lo habíamos dejado por teléfono y no había habido una despedida final. Ella me dijo que estaba de acuerdo, pero que tendría que ser después de los exámenes ya que estaba agobiada. Ahora, 2 años después, la entiendo perfectamente, pero en su momento, para mí era algo incomprensible. Me sentía inútil e insignificante para ella. Ya que, la única opción para mí en ese momento era vernos inmediatamente para intentar salvar lo nuestro. Después de eso, me escribió varias veces pero opté por bloquearla sin decirle nada, ya que, habían pasado los meses y estaba igual o peor que cuando lo dejamos. El último mensaje suyo que tuve antes de bloquearla fue pidiéndome que le vendiese unas entradas a una amiga suya, de un concierto que habíamos comprado para ir los dos. Lo que hice fue no contestarle pero escribirle a su amiga para decirle que era la amiga que mejor me había tratado del grupo y se las regalaba como agradecimiento. Su madre también me escribió unas cuantas veces más, y en la última le dije que no quería volver a saber nada de su hija, que estaba destrozado, y que nunca había estado tan mal. Me dijo que estaba segura de que su hija si que quería ser mi amiga, y le dije que no lo sería ni hoy ni nunca.
Después de todo esto, la bloqueé de todas rrss, eliminé todas sus fotos... y como es lógico, no volvió a escribirme nunca más. La interacción más cercana que tuve suya, fue del año pasado, cuando su hermano me escribió para decirme que me veía genial, y que se alegraba de que fuera así. Era como un hermano para mí, y ese mensaje me puso muy contento, muchísimo.
El caso, es que no tuvimos un cierre en condiciones, he tenido 1 pareja formal después de ella y no la he querido ni la mitad de lo que sí la quise a ella (aunque siempre lo llevé en secreto y lo dí todo en la relación) Y siento que la espina no se me va. Ese odio que le tenía por haberme destrozado ha desaparecido y ahora cada vez que pienso en ella sonrío. He soñado en estas últimas semanas como 5-6 veces con ella, y en todos los sueños se proyectaba un reencuentro, en el que ella me abrazaba y me preguntaba por qué había tardado tanto en volver. Como imagínaréis estoy muy confuso, y no sé lo que hacer, pero me muero de las ganas de escribirle, y de saber de ella.
¿Cómo creéis que puede reaccionar? ¿Pensáis que merece la pena reabrir la herida que tanto me costó cerrar? ¿Pensáis que ella me tiene odio aún y que no querrá saber nada de mi?
Por cierto, de todo esto hace 2 años, para poneros en contexto, 2 años de contacto 0 absoluto.
Os leo, muchas gracias a los que hayáis llegado hasta aquí. Ojalá pueda recuperar al amor de mi vida, es y siempre será la mujer que me enseñó lo que es amar de verdad.
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