Observando el éxito de los hilos de Miguesal, he vuelto a replantearme el tema de lo contradictorio que resulta a veces el comportamiento humano. Desde luego, no es inusual observar a gente que dice una cosa y hace otra distinta o que, como suele decirse, no predica precisamente con el ejemplo. Probablemente también todos nosotros (yo el primero), pese a tener unas determinadas convicciones y principios que determinan nuestra manera de ser, actuemos en ocasiones de forma contraria a estas, ya sea movidos por las circunstancias, por el morbo, por miedo o simplemente por la apetencia de escapar por un momento de los propios límites que nos hayamos marcado en caso.
Sucede, además, que al vivir rodeado de otras personas que, a su vez, imponen ciertas reglas, compromisos y responsabilidades, no siempre es posible actuar en coherencia con nuestro propio pensamiento. Ni tampoco estos últimos, los pensamientos, son siempre cien por cien claros, sino que con frecuencia aparecen enturbiados por sombras que actúan también en cierto modo como contrapeso a la coherencia.
Lo que suele ser cierto es que la incoherencia genera de algún modo malestar, como si nos estuviésemos traicionando a nosotros mismos. Esto hace que las actuaciones incoherentes terminen a menudo dando lugar a remordimientos, angustias y hasta nudos en el estómago que denotan cierta sensación de culpabilidad.
En fin, toda esta reflexión sobre la coherencia y la coherencia me ha venido, como digo, al sopesar cómo los hilos de Miguesal son, a pesar de todo cuanto se le critica, los más visitados, leídos y comentados del foro. ¿No es acaso esto una incoherencia brutal? A este usuario se le está diciendo que no sea tan cansino, que deje de escribir siempre lo mismo, que adolece de multitud de prejuicios y fobias hacia las mujeres y otros colectivos, etcétera, etcétera, pero, sin embargo, no hay hilo que abra que no suscite multitud de visitas y comentarios…. Pues no sé a vosotros, pero a mí me parece un comportamiento muy incoherente