Lo siento mucho por tus pérdidas.
Sé lo que és el miedo a la muerte, y por ello también sé que debes evitar quedarte estancada en eso, porque entonces tu ánimo decae y también bajan tus defensas y tu energía.
Debes esforzarte en centrarte en lo bueno de la vida (incluyendo pequeños placeres) y lo bueno que te vas a encontrar cada día al levantarte.
De lo que nos has contado hay pérdidas cercanas, pero también alguna un poco colateral (quiero decir, ¿tenías mucho vínculo con la chica que le alquilaba una habitación a tu padre?)
En este sentido todos hemos tenido pérdidas durante la pandemia, parientes lejanos, padres de amigos... al final es inevitable a la par que necesario relativizar. No podemos dejarnos afectar por todas las desgracias del mundo porque... en fin, son infinitas.
Todos tenemos problemas de salud, y en tu caso te curaste, y aún en caso de que volviera sería operable (más ahora, que ya no estamos en la misma
situación de urgencia que en la pandemia)
Hacer ejercicio puede ayudarte a sentirte con mejor salud, en vez de estar concentrada en todo aquello que te duele o molesta (consejo que siempre me doy a mi mismo y al final nunca cumplo)