|
Buenas tardes, me dirijo a vosotros para ver si puedo obtener alguna visión objetiva a mi problema, pues siento que me ayudaría mucho.
Conocí a mi pareja hace año y medio. Cuando lo conocí él había roto apenas hacía 1 mes con la que fue su pareja durante 7 años. Su relación con ella fue siempre a distancia. Ambos viven en el mismo país pero ciudades diferentes, él tenía su vida en el sur y ella en el norte. Ninguno de ellos quiso renunciar a lo que tenía por moverse y empezar una vida juntos, él su hijo del cuál tiene tiene el régimen de visitas y ella sus padres que son mayores aunque independientes. Por lo tanto la relación se fue deteriorando más y más hasta que se distanciaron emocionalmente y ella decidió dejar la relación. Él dice que fue una relación con mucho amor, pero también con muchas diferencias.
Cuando le conocí él estaba aturdido aún por la ruptura. Él no quería volver con ella pues sabía que sus caminos no tenían un punto en común, lo que nunca le había permitido a él darlo todo por ella, ni a ella todo por él. Aparte había perdido los sentimientos de pareja y en el último año de relación en pleno deterioro él la fue infiel con otra persona durante 3 meses, relación que no prosperó. Sin embargo ella le dejó por teléfono y eso es algo que él nunca aceptó. Siempre quiso que quedaran en persona para cerrar la relación bien y despedirse propiamente. Según él porque estuvieron juntos 7 años y sin esa última conversación él no sentía que hubieran roto realmente y no podía seguir adelante plenamente.
Pues bien, en ese contexto nos conocimos. La relación entre nosotros prosperó bien. Hubo química y compatibilidad de caracteres, él es una persona con un carácter bastante fuerte y yo soy todo lo contrario muy paciente y dulce por lo que él se sintió desde el principio muy bien conmigo. Este tiempo hemos crecido juntos como pareja, estoy de verdad enamorada y me siento feliz con él. Yo no vivo ni en el norte ni el el sur, soy del centro, pero básicamente he pasado la mayor parte de este tiempo con él, no tendría ningún problema de establecerme en su ciudad definitivamente.
Pero en todo esto hay un pero, el pero que me tiene intranquila. Sé que él tiene la espina clavada de esa última conversación. Él ha intentado quedar con ella pero ella no ha aceptado hasta ahora, más de año y medio después. Pero ayer ella le llamó por teléfono, y le dijo que esta empezando a estar preparada para verle. A todo esto ellos tenían un perro en común (era de él pero ella le cuidaba a temporadas), que está con ella y él echa mucho de menos. Ella alega que si ha puesto tantas pegas para verse es que ella aún tiene sentimientos por él, y tiene miedo de que al verse se reactiven más y volver a sufrir porque sabe que no tienen futuro juntos.
Yo nunca he puesto pega alguna para que se vuelvan a ver, es más, hasta querría que fuera así para que zanjaran este tema. Pero me da cierto miedo. Nunca entendí completamente la necesidad de hablar con ella por última vez y despedirse en persona. Sé que él la quiere como persona, pero no creo que tenga sentimientos hacia ella porque sino no los tendría hacia mí, y siento que los tiene. Ayer le pregunté, y él me dijo que no tengo nada que temer, que él no rompería conmigo porque su felicidad esta a mi lado y me ama muchísimo y que es su decisión y elección estar conmigo, que no existe ninguna obligación y si quisiera estar con ella estaría trabajando por construir de nuevo su relación con ella, no conmigo. Dice que es algo psicológico, que se ha quedado estancado en ese punto, que necesita verla y agradecerle los años que estuvieron juntos y pasar página plenamente.
Esta es la situación y todo esto me tiene intranquila. Es posible que él viaje a verla a principios de Junio y no sé si debería preocuparme, o dejarlo estar, o no darle vueltas o si estoy maximizando la situación. El caso es que me gustaría escuchar otras opiniones acerca de este tema para poder quizás encontrar un poco de luz en lo que yo no logro entender quizás porque nunca viví una situación como esta.
Gracias a todos.
|