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Usuario Novato
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Hola a todos.
Estoy casado y tengo una hija de 12 años. La relación con mi mujer se ha ido deteriorando poco a poco desde que nació nuestra hija, y actualmente está prácticamente rota (por ejemplo, desde hace más de dos años dormimos en habitaciones separadas). El divorcio lo llevo contemplando desde hace tiempo, pero por nuestra hija y por temas económicos, no me he decido.
Por otra parte, mi mujer tiene diagnosticada una depresión crónica (lleva un tratamiento psiquiátrico), aunque en mi opinión, lo que tiene se parece más a un trastorno bipolar, pues alterna temporadas de mucha euforia con otras muy deprimida.
El problema es que cuando está en su época eufórica, va muy acelerada en todo, con un elevado egocentrismo y narcisismo, con gritos y reproches constantes, tanto a mi como, lo que es peor, a mi hija; igualmente, a sus padres cuando han pasado algunos días con nosotros. La convivencia con ella es muy difícil, especialmente para mi hija. A mí me ha insultado en varias ocasiones (eres un mierda, por ejemplo), y a mi hija la acosa con temas menores, de poca importancia, haciéndole muy difícil la vida. Respiramos todos cuando no está en casa.
Por el contrario, cuando está en periodo depresivo se da cuenta del trato que nos daba, lo cual le hace sentir culpable y que se deprima aún más. Entre otras cosas, le cuesta mucho levantarse de la cama, hasta casi la hora de comer, y también tiene pensamientos de quererse morir.
Así hemos ido aguantando hasta este verano pasado, que estando de vacaciones, empezó una discusión entre mi mujer y mi hija en la habitación del hotel, poniéndose muy agresiva primero con ella, y luego conmigo porque le impedía que se acercara a mi hija. Aparte de los gritos, también hubo algunas agresiones físicas, no muy importantes, como lanzamiento de objetos a mi hija, arañazos, algún mordisco (a mi) y finalmente consiguió coger del pelo a mi hija y la zarandeó algo, hasta que conseguí que la soltara. Como nunca había llegado tan lejos y mi hija estaba aterrorizada llorando, fui a ponerle una denuncia por violencia doméstica. Ella estuvo dos días en el calabozo hasta que se celebró un juicio rápido, sin consecuencias en ese momento. Ahora estamos pendientes de celebrarse un juicio normal.
Tras estos incidentes, volvimos a nuestra vivienda, los primeros días con algo de tensión. Le he dicho en varias ocasiones que me iba a divorciar, pero ella no quiere el divorcio, se pone muy mal y empieza a llorar. De hecho, todo lo ocurrido le ha hecho pasar otra vez a fase depresiva. Me ha dicho varias veces que todo esto le ha servido de lección y nunca más lo volverá a hacer, pero aunque fuera así, ya he terminado tan cansado que no quiero intentar nada más.
Estoy en una situación que no sé qué decisión tomar: lo que yo querría es divorciarme y marcharme con mi hija, pues necesito recomenzar y tomar las riendas de mi vida, pero eso acabaría hundiendo del todo a mi mujer, que, aun no queriéndola como pareja, es una persona enferma y tampoco le deseo ningún mal (temo que incluso llegara al suicidio; está tratada con medicación, pero no sé, está muy mal ahora). Luego está el problema de la vivienda, pues en la localidad donde vivimos no hay viviendas para alquilar, y el económico, que creo que nos daría para vivir, pero no con el desahogo actual.
En fin, es una situación difícil, y con la sensación de que cualquier decisión que tome va a ser mala.
Gracias por escuchar.
Saludos
Javier
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