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Antiguo 14-May-2018, 01:20  
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Antes que nada, aquí hay temas de los que ya he hablado en el foro de amor, y a los que multitud de compañeros han dado respuesta. Muchas me han servido, si he sabido aplicarlas o no, lo cierto es que no lo sé. Ojalá nadie se sienta ofendido por que en lo que escriba se vea reflejado que he ignorado algún comentario. No ha sido intencionado, y de hecho, este texto lo único que pretende es servir de desahogo, más que la formulación de nuevas incógnitas.
Todas las preguntas ya han sido formuladas, y todas han sido respondidas. Sólo queda la aceptación, la digestión, y el salir adelante así en los días que se está de capa caída. Escribir esto me ha ayudado a exteriorizar algunas cosas, lo necesitaba...

¿Cuándo se fue todo a la mierda?

Vuelvo la cabeza al pasado, y no soy capaz de reconocer el momento exacto. Ni siquiera puedo discernir si hubo una etapa en mi vida que pueda denominar totalmente feliz. ¿Realmente se estropeó algo en mí? ¿O quizás siempre ha sido así? Siempre hay recuerdos malos y recuerdos buenos. ¿Mi niñez? Aquella vez que me caí en el patio del colegio y me hice una herida en la rodilla… Conservo la cicatriz, a pesar de que fue una herida nada grave. O todas esas veces que lloré porque no obtuve lo que quise. ¿Fue una época feliz? Creo que puedo responder con un rotundo sí. Me sentía querida y segura, con mi familia y mis quehaceres, sin ningún problema real. Era feliz, sí.

De acuerdo, pasemos a la siguiente época. ¿Qué tal el instituto? ¿Era feliz entonces? Adolescencia, pelitos y demás. Pues aquí ya no estoy tan segura. De nuevo, conservo recuerdos buenos y malos, algo totalmente lógico y natural. Sería de extrañar que una persona tan normal y corriente como yo sólo pudiera describir recuerdos de un único tipo. En el instituto, yo era una chica muy normal. Gran aficionada a la lectura, a la pintura, excelente estudiante. Compaginaba diversos estudios de manera sobresaliente, lo que me mereció las matrículas de honor en ambos estudios. Por otro lado, tuve una etapa muy solitaria cuando mi hermana, hasta entonces inseparable, comenzó con los novios. Unas gotas de melancolía tiñen algunos de estos recuerdos. Me volví muy independiente y en muchas ocasiones me encerraba en mi propio mundo, imaginando numerosos personajes que me representaban en escenas de pelea y fantasía, personajes arrojados y valientes, duros,… Lo que yo más ansiaba ser, y lo que aún ansío. Nunca me interesó tener una relación profunda con nadie. Algunos chicos me gustaban, pero nunca tuve novio, ni dejé que nadie supiera que yo tenía algún sentimiento de este tipo. Mi padre se enorgullecía de que lo único que ocupaba mi cabeza, creía él, eran los estudios, y que tenía muy claro que no quería nada con los chicos. Y supongo que yo también pensaba así. Un noviazgo para mí era totalmente impensable, y en cierto modo, cuando mi hermana comenzó a desarrollar su vida amorosa, me sentí ofendida y la juzgué. Pero lo cierto es que también sentía envidia. Así pues, fueron varios chicos los que me atrajeron, y a todos ellos traté de alejarlos de mí con gran antipatía. En mi cabeza, era algo que estaba mal, algo impensable. Algo así me sucedió también con la idea de los “amigos”. No conservo verdaderos amigos de este momento, nunca me impliqué con nadie, y nadie tuvo interés en implicarse conmigo. Me decía, “¿para qué necesitas amigos? No necesitas a nadie más que a ti misma… eres la única en la que verdaderamente puedes confiar”. ¿Por qué pensaba esto? Pues la verdad, no tengo ni idea. Quizás por experiencias aisladas que tuve anteriormente. Como la única vez que le revelé a alguien que un chico me gustaba, y no tardó en contárselo a mi hermana. Una nimiedad, en realidad, común en estas etapas. Al final sobre todo de esta época, el estrés también hacía de las suyas, y la falta de tiempo me drenaba la energía. No daba avío a estudiar y hacer todo cuanto tenía que hacer, que eran muchas cosas extras que hacía por compromiso. Sin embargo, ¿fue una época feliz? La adolescencia es difícil, dicen. Pero haciendo una valoración, creo que hubo más sonrisas que llantos. Tenía una buena relación con todo el mundo, superficial, pero buena. Reía muchísimo. No me preocupaba demasiado por lo que pensaran de mí, no tenía tiempo para eso. Una vez reí tanto que me salió coca-cola por la nariz (muy educativo, querido instituto, vendiendo coca-cola en la cafetería). Me conocían además por ser una persona muy alegre… Ya casi no recuerdo lo que se sentía al saber eso. Era muy halagador. Aunque ciertamente, no podría dilucidar ahora si se trataba tan solo de una fachada o era real. De verdad, no lo sé. Tenía muy mala autoestima, no pensaba que pudiera gustarle a algún chico alguna vez. Y aún hoy me acomete esta visión de mí en ocasiones. Hay días que recuerdo mi vida de una manera, y días que la recuerdo en el otro extremo. Así que, ¿qué es lo real? ¿Es esto normal? ¿Cambiar tu percepción del pasado cada día? Supongo que es posible, según el humor que se tenga.

Así pues, concederé que hasta aquí la cosa no iba mal. Quizás mi ánimo estaba ya un poco podrido, pero creo que después hubo momentos peores.

El cambio del instituto a los siguientes estudios. Seguí estudiando a la vez dos carreras. ¿Fue difícil? Fue exactamente igual que el año anterior, pero eso precisamente era lo que me destrozaba. Nada cambiaba. Había terminado una época y comenzaba otra, pero lo cierto es que seguía habiendo más de lo mismo. Mis esperanzas de tener una vida normal, dedicarme a estudiar lo que realmente me gustaba, quizás descansar algunas tardes, comenzar relaciones y demás se veían truncadas. Podría haberme plantado y decidir mi camino, pero en ese momento la presión que sentía por lo que opinaba mi familia era desmedida, y me limitaba a ir dando tumbos por el pasillo que había construido con lo que creía que otros pensaban que tenía que hacer. Mi padre, mi abuela… Continuar sólo con lo que me gustaba era un desperdicio, con la cantidad de puertas que podría tener abiertas. Tardé casi cuatro años en reunir el valor para tomar la iniciativa, y aún en ese momento, he de admitir que fue increíblemente difícil, pero ya entraré en detalle más adelante. Así pues, casi arrastrando mi voluntad, me metí en ese tren. De nuevo, notas excelentes… ¿Felicidad? Es que no lo sé. Vuelve a haber recuerdos de todo tipo. ¿Cómo decidir cuáles de ellos tienen más peso? Sea como sea, aún en este momento conservé mi -¿aparente?- alegría. A la finalización del curso estaba totalmente destrozada, sin fuerzas para seguir estudiando. Dormía muy poco, y el año siguiente aún menos. Pero ese año conocí a un chico. Y Dios, cómo me gustaba ese chico. Me gustó lo suficiente como para renegar de mis valoraciones negativas acerca de los noviazgos y aventurarme con él. Me encantaba su voz, sus ojos, su personalidad… Todo en él me maravillaba. Cada día que creía que podría encontrarme con él me vestía lo mejor posible (lo cual para mí significaba ponerme unos vaqueros, una camisa de asillas y unos tenis), bajaba a la cafetería asiduamente y lo buscaba con la mirada en cada sombra en el pasillo. Muchas veces él ni siquiera aparecía, lo cual deprimía el resto de mi día. Pero cuando lo veía, cuando finalmente empezó a hablarme, mi estómago se encogía y mi cuerpo era un torbellino de emociones. Realmente me gustaba este chico, el que es de hecho mi actual novio. ¿Parece que todo ha ido muy bien, verdad? ¿O quizás no? Hasta el momento en que los acontecimientos finalmente se precipitaron dando como resultado nuestra relación, ni siquiera creí que él sintiera algo por mí. Me saca nueve años, así que era alguien inalcanzable. No sabía nada de él, si tenía novia (de hecho creí que la tenía durante un tiempo), de dónde era, por qué faltaba tanto a clase… Sólo sabía que me gustaba irracionalmente. ¿Qué esperabas bonita? ¿Enamorarte de quien quisiera tu razón? Incluso empecé a conocer a otro chico, pero lo cierto es que nunca me interesó y me distancié. Lo único que podía pensar era, “yo no quiero a este… yo sé a quién quiero. Por favor, Universo… dame al chico que quiero… por favor, por favor…”. Y para mi sorpresa y felicidad, el universo me lo dio.

Ese año terminó ciertamente bien. Hastiada de los estudios, pero ya por fin tenía más amigos y, por Dios, mi chico. El Chico. Cómo me gustaba, qué feliz me sentía, era una sensación indescriptible. Nunca hubiera pensado que fuera entonces, cuando parecía que todo tornaba a mejor, cuando se iría todo a la mierda. ¿O quizás la mierda había estado siempre ahí? ¿En mi cabeza, esperando agazapada para estropear todo lo bueno que viniera? ¿Fui yo quien lo estropeó todo? ¿Quien cogió la pala y empezó a echarse tierra encima, sin ni siquiera cavar la tumba antes? No lo sé.

Es posible…

De hecho… estoy segura.

El Chico (hay que decirlo, el mejor Chico del mundo aún hoy por soportarme) fue mi inicio en todos los aspectos del amor. En todos los aspectos. En todos. Incluido el sexual. Así pues, mi vida era ahora una aventura trepidante llena de descubrimientos, nuevas sensaciones, y sobre todo, nuevas incógnitas. ¿Cómo tenía que reaccionar ante ciertas conductas que no me gustaban? No lo sabía. ¿Debía decirle las cosas que me molestaban? Sí, pero no me atrevía. ¿Debía decirle lo increíblemente enamorada que estaba de él? Gracias al cielo que no lo hice, porque ahora sé que lo habría espantado. ¿Debía haberle hablado cada vez que me apetecía? Supongo que sí, pero toda mi vida había sido antipática con los chicos que me gustaban, era algo contranatura. Además, ¿y si lo agobiaba?… Muchas preguntas me acometieron, y todas las decisiones que tomé en consecuencia fueron las erróneas. Como si se tratara de un libro interactivo, siempre elegí la opción que llevaba a la muerte.

Si elige meterse en la mierda vaya a la página 213… Claro, de cabeza.

Creo que los dos años siguientes, han sido de los peores años de mi vida, objetivamente hablando. Desde luego, estadísticamente, hubo más llanto que sonrisas, hubo más miedo, más sufrimiento, más impotencia, más silencio…

Una de las peores manías que tuve al principio fue callar. Callar y retenerlo todo en mí. “Tú eres la única en que pues confiar…”, ¿recordáis? Parece que la mierda siempre estuvo ahí… Me costaba la vida abrir mis sentimientos a la nueva persona con la que me encontraba. El Chico, además, era muy reservado con nuestra relación. Y en cierta manera, se la ocultaba a algunos colectivos. Así pues, yo sentía que no podía decirle a nadie nada sobre nuestra relación, así que sólo hablaba de ello cuando era estrictamente necesario. Y bueno, lo que más me destrozó fue la relación que él mantenía con su exnovia, que no voy a detallar a continuación. Ya lo he hecho otras veces, y recordar de nuevo todo aquello es como clavarme un puñal con sangre seca y vieja una y otra vez, en los ojos, en la lengua, en el estómago. En resumidas cuentas, llevaban una relación de la que me excluían, iban al cine juntos, a cenar, a almorzar, a ver películas a la casa del otro y en definitiva llevaba - a mi parecer - una vida de pareja con ella, en lugar de conmigo. Sus padres no supieron nada de mí hasta un año más tarde, de hecho, pensaban que estaba con ella de nuevo.

Cómo me cansa escribir esto. Ya lo he hecho en otras ocasiones, y sólo siento dolor y hastío. ¿Por qué vuelvo a hacerlo? Quizás porque en el fondo existe algo de masoquismo en mí, quizás como medio rastrero para justificar mi actitud… no lo sé. El caso, es que nunca dije nada acerca de eso hasta un año más tarde. No entendía por qué lo hacía, pero no me sentía con el derecho para opinar. No quería que él pensaba que yo era una celosa, y mucho menos quería aceptarlo yo. Pero llegó un momento en que no pude más. Literalmente.

No…
pude…
más…

Ese curso había seguido con las dos carreras, las responsabilidades me sobrepasaban, todo el día estaba encerrada en alguna de las universidades en clase, mientras el Chico intimaba con su mejor amiga y exnovia. Yo me fustigaba cada día, me trataba mal y me hablaba con desprecio, me gritaba a mí misma: “¡¿Cómo puede molestarte?! ¿Qué derecho tienes tú? ¿Cómo vas a decirle nada? !TÚ NO ERES NADIE PARA OPINAR SOBRE SUS AMIGOS? ¿CÓMO VAS A DECIRLE QUE TE MOLESTA SU AMIGA? ¡¡ESTÁ MAL QUE PIENSES ASÍ!!”

Cada día lloraba. Cada día. Lloraba y callaba.

Y lo juro. Juro que siempre he puesto toda mi alma en ser una buena persona, en ser equilibrada, en respetar a todo el mundo, en ser la versión ideal de mí misma. Dios, lo juro con todo mi ser. Y mientras lo hago me saltan las lágrimas. Porque lo he intentado, y lo sigo intentando… Pero aún así, no pude… Traté de convencer a mi cabeza de que también quisiera a esa chica. Leí libros de autoayuda con el único propósito de enseñar a mi cerebro y a mi cuerpo a aceptar y querer la situación. A alegrarme por él, por su amistad. Pero no pude…

No pude…

¿Por qué no pude?

¿Por qué?

¿Por qué pienso de la manera en que pienso?

¿Por qué siento lo que siento, si sé que está mal?

¿Por qué no pude cambiar?

Lo intenté, juro por mi vida que lo intenté.

Por mi vida…

Fracasé.

Y reventé… y todos buscaron con la mirada a Pandora, pero esta vez fue una chica de veinte años que era ni más ni menos que… bueno, yo.

A el Chico, el mundo que había conocido se le vino encima. Todo lo que creía acerca de su novia se desmoronaba, y se daba cuenta de que todo había sido… ¿una ilusión? Un año más tarde, me dijo que para él ese fue el momento en que todo se fue a su mierda. El año anterior, cuando yo aún no me atrevía a decir nada, había sido de los mejores.

Qué ironía hay en todo…

Cómo duele…

A raíz de esta discusión sólo sobrevino un año de discusiones y llantos. Yo aún no sabía manejarme demasiado en eso de comunicarme con las personas, así que he de admitir que gestionaba muy mal mis sentimientos. Él quedaba con su exnovia a escondidas para no causarme daño, y blablabla. Mierda y más mierda. Yo le proponía quedar los tres, quedar con otros amigos, pero él no quería y demás. Él quedaba muchísimo menos con ella, muchísimo. Pero mi cuerpo la rechazaba de igual manera.

Sí… una novia realmente odiosa, lo admito y me avergüenzo.

Había momentos en los que yo simplemente me agazapaba y apretaba todos los músculos del cuerpo, mientras intentaba hacer salir a mi alma, si existe, de mi cuerpo. Y dejarlo allí inerte, mientras yo abandonaba el mundo. Si fuera posible morir así, habría muerto. Estaba, cómo decirlo… cansada de vivir. La vida en sí me parecía, no sé… ¿demasiado esfuerzo? La mejor palabra que describe esta sensación es cansada. Estaba cansada de vivir, y sé que me repito, pero es que no hay mejor expresión. Él me decía que yo desvariaba, que cómo era posible que me molestara lo que él hacía. Me sugirió visitar psicólogos. Me dijo que algo en mi cabeza estaba mal. En su defensa, todas estas cosas que me dijo fueron para ayudarme. Él quería ayudarme. Pero yo ya lo había intentado, ¿se acuerdan? Y tampoco ahora funcionó. Las dos carreras me ahogaban, me asfixiaba, creo que en cierta manera estaba muriendo un poco cada día. Finalmente en esta época, cuando ya parecía que no tenía nada que perder, fue cuando me atreví, con mucho dolor, a defraudar a mi familia y abandonar una de las carreras.

En cierto modo, es vergonzoso, ¿verdad? Una persona como yo, que lo tenía todo, un novio que la amaba, una familia que la apoyaba (aunque les costara reconocer el cese de una de las carreras, los aceptaron), comida todos los días… Lo tenía todo… Lo tengo todo… ¿Cómo podía estar hundida en la mierda?

¿Y estaba enamorada? Yo creo que sí. La gente nombrará el apego y demás. Y quizás me equivoque, pero yo creo que estaba enamorada.

Hasta que finalmente, hace poco, me dejó…

Sí, me dejó.

De los peores momentos que he pasado en mi vida. Pero es algo que hay que vivir, ¿no es cierto? Todo el mundo pasa por ello.

Me dejó durante una semana. Entonces volvimos con lo que él decía que eran mis condiciones, aunque a mi parecer eran un término medio para los dos.

Y me volvió a dejar, lágrimas amargas.

Y ese mismo día volvió. Yo lo acepté. Y llevamos meses en los que simplemente acepto lo que hace porque quiero estar con él. Ya está. Es lo que intenté hacer al principio, pero no conseguí, aunque la situación ha cambiado muchísimo. Si todo fuera como al principio, aunque me cueste admitirlo, tampoco podría aceptarlo hoy.

Soy muy injusta con el Chico, él me quiere muchísimo, y yo lo quiero a él. Lo que hace no debería perjudicar nuestra relación de ninguna manera, al final, no está haciendo nada malo. Es la verdad.

Sólo me queda callar e intentar reeducarme de nuevo a mí misma. Razón y sentimientos siguen chocando, pero hay un nuevo factor que consigue apaciguarlos, el aburrimiento, que dice: “¿De verdad, Sentimientos? ¿De verdad, Razón? ¿Estáis otra vez con este tema? ¿Lo que discutáis va a cambiar algo? Entonces, ¿qué hacéis? Ya sabéis cómo es la vida. Tú, Sentimientos, ya sabes que Razón está en lo cierto. Tú, Razón, ya sabes que no puedes dominar a Sentimientos. Así que a callar, y cada uno a llorar a su rincón del cerebro”.

Y me agarro a los buenos momentos que tengo con el Chico cada día. Son mucho más que los malos momentos, pero hoy parece que estos últimos tuvieran más peso. No era así ayer, con suerte no será así mañana.

Pero no puedo dejar de preguntarme… ¿Qué es? ¿Qué es lo que está mal en mí? ¿Qué lleva a una persona a desarrollar celos? ¿Qué? Nunca tuve novios antes… Nunca he tenido una buena autoestima… Supongo que la respuesta deberé buscarla por ahí…

Tengo 22 años y ya tengo arrugas en la frente.

Pero entonces… ¿Cuándo fue? ¿En mi niñez? ¿A lo largo de toda mi educación? ¿Después del colegio o del instituto? ¿El día que me dijeron que era más fea que mi hermana? ¿El día que comencé una relación?

¿Cuándo fue?

¿Cuándo se fue todo a la mierda?
 
Antiguo 14-May-2018, 07:59  
Usuario Experto
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Pero no puedo dejar de preguntarme… ¿Qué es? ¿Qué es lo que está mal en mí? ¿Qué lleva a una persona a desarrollar celos? ¿Qué? Nunca tuve novios antes… Nunca he tenido una buena autoestima… Supongo que la respuesta deberé buscarla por ahí…

Tengo 22 años y ya tengo arrugas en la frente.

Pero entonces… ¿Cuándo fue? ¿En mi niñez? ¿A lo largo de toda mi educación? ¿Después del colegio o del instituto? ¿El día que me dijeron que era más fea que mi hermana? ¿El día que comencé una relación?

¿Cuándo fue?

¿Cuándo se fue todo a la mierda?






Te hablare desde mi conocimiento empírico. Esto no es que sea la verdad absoluta, porque nadie posee la verdad absoluta ni siquiera la Ciencia misma.
Me impacta que condiciones que veo en libros de psicología sucedan en la realidad. Cuando leo casos "ficticios" de lo que produce la Subidentidad, simplemente me digo a mi misma: -"Nah, nadie se comporta así en la vida real"-.
En que las personas se culpan así mismas de los errores que hace el otro. Pero sí, eso pasa. No es un caso aislado en que principalmente sea un fenómeno en el círculo familiar en que buscamos desesperadamente la aprobación de nuestros progenitores de que somos alguien, que valemos y merecemos ser reconocidos para sentir que existimos. Esto se lo permitimos a los desconocidos también como si nos manifestáramos físicamente si nos ven o de lo contrario seremos tristes almas caminando sin rumbo.
Aquella persona que se ha fijado en nosotros vio lo que nadie más ha podido ver, ese algo que lo atrae y enloquece. Algo que ni siquiera nosotros mismos percibimos. Que tenemos pero que al estar un testigo, dejamos de ser fantasmas para condensarnos y sublinarnos en su presencia. Así entonces deseamos que no se aparte, que no nos deje, y que este a nuestro lado para siempre. Debido a que, sin su visión podemos desaparecer nuevamente en el plano espectral en que no somos nada.

Allí es cuando comienza el afán de demostrar que somos buenas personas en que el límite no es permitido con tal de que vea que valemos tanto como para que se den cuenta que sin nosotros son nadie. Pero esto es solo un reflejo de la Disonancia Cognitiva porque proyectamos nuestros miedos a terceras personas en que somos nosotros quienes no somos nadie si nos dejan.

Todo recae en la infancia, esas heridas que si no sanan hay riesgo de repetir patrones de conducta con nuestras parejas refugiando el vacío que quedo buscando la aceptación de nuestros padres. El deseo de Pertenecer hace que se diluya la identidad a un punto de caer en la Subidentidad. No es co-dependencia, porque sabes que puedes vivir sin tu pareja pero la distancia es absorbida por pensamientos de que si cedes siempre, no hay porque preocuparse de que te abandone. Si te dice que eres mala, lo asumes sin cuestionar, aceptando la sentencia pagando el castigo para que te aprecie cada día más. Recuerda que sin ti no es nadie pero es solo un juego mental que te has creado para no perturbarte de que la situación es al revés.

Has ofrecido de tributo tu dignidad por la dicha de una pareja. A un grado de no reconocer que son los celos y cual es su función. Pues estos son una emoción más como lo es la alegría, la tristeza, la ira, y el miedo. El negarlos o fingir que no lo sientes es contraproducente porque tarde o temprano estallan dentro de ti. Esparciendo pedazos en todas partes en que no eres capaz de reconocerte a ti misma y todo por callar tu voz interior en que le has quitado mérito de opinar en tu vida. La única opinión verdadera es la de tu pareja de que lo que dice es absoluto en tu existir. Decir lo contrario es el de estar equivocado.

La situación está fuera de tu control en que por ti misma no puedes salvarte. Requieres de ayuda profesional y esto no significa que tengas problemas mentales como te ha dicho tu novio. Requieres de verte a ti misma y reconocer que eres un ser humano que merece respeto. No ser tratada como mercancía dañada.
De una vez te advierto que el camino que estas por recorrer (ir al psicólogo es el primer paso de que estas dispuesta a cambiar), es largo, arduo y difícil. Habrá momentos en que tus fuerzas flaquearan, te dirás a ti misma que tanto esfuerzo no vale la pena, que ya estás rota, que lo mejor es quedarse en tu zona de confort. Pero créeme cuando te digo que si persistes la recompensa es grata en que las cadenas que rompes hacen que ames verdaderamente la libertad. Tu mente ya no te traicionara, de que no eres víctima de las circunstancias y que puedes tener identidad estando o no con pareja.

Pero esto es posible si te lo permites. Pues mientras calles tu voz interior no serás libre nunca, estando estancada más y más en la mierda.
 
Antiguo 14-May-2018, 08:29  
Usuario Experto
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Tu novio te oculta mientras hace vida de pareja con su ex...¿Y lo raro es que te sientas mal?

No hija mía... Tu problema no son los celos o no haber conseguido aceptar esa bizarra situación, tu problema es tragas con lo que sea con tal de mantenerte al lado de ese chico. Esto ya no es un tema de amo o amarlo mucho, es un tema de adiccion a una persona que te impide hasta ser tu misma y que te mantiene sometida a tu miedo a perderlo.

Tranquila, la mayoría hemos pasado por alguna situación así y no quiere decir que tengamos taras irremediable desde la infancia, son simplemente experiencias que te abren los ojos a la vida. Eres muy joven, es tu primer chico, Le tienes platónicamente idealizado y además no tienes experiencias previas, es normal que te encuentras perdida. Te recomiendo reflexionar sin autoengaños y ser justa y tolerante contigo misma. No tienes que soportarlo todo ni aceptarlo todo de nadie, amar no implica eso de ninguna manera. Por lo que cuentas, tu pareja en cierto modo se está aprovechando de la devoción de una cría sin experiencia, te come el coco y te mangonea a gusto y no te está tratando como mereces y lógicamente sufres y te sientes deprimida y sin energía, porque entre otras cosas tienes una relación tóxica que te está chupando la sangre.
 
Antiguo 14-May-2018, 12:28  
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Antes de todo, confieso, a pesar de que lei de principio a fin, me salté ciertas partes, pero tengo a grandes rasgos la idea principal.

Mientras te leía intentaba adivinar tu edad, pues me identifiqué con algunos pensamientos que tambien solía tener en esos comienzos de la decada de los 20's, tan llena de todo esa revultura de sensaciones.

Querida, dejame decirte que no estás mal. Yo tambien viví algo parecido (sin exs incluidas, o eso al menos creo) pero me identifico con la parte de ceder hasta casi perder la identidad para conservar "esa anhelada felicidad" de tener a alguien en nuestras vidas.

Pero bueno, para no desviarme y volviendo a lo tuyo... estás demasiado joven para sentirte tan fatal (aunque viendo el lado bueno has aprendido un monton, ya lo verás)... recuerda que cada etapa de nuestra vida reescribe todos los conceptos, gustos y creencias y ES NORMAL, la vida no es una linea recta perfecta y con eso me refiero a que hoy te puede gustar el color rojo y mañana no y es completamente normal! eso no te hace una persona inestable (como todos los coach de yutube baratos quieren hacerle creer a esta pobre generación de adolescentes), obviamente los valores y principios son los mas fuertes e inquebrantables.... pero bueno, a lo que voy es que estas viviendo una experiencia que sirve de reset para tus propios conceptos, para conocerte a ti misma y aceptarte .... y ojo! que aceptarse no es patrocinarse idioteces, aceptarse a uno mismo es saber exactamente cuando te haces daño tu y cuando le haces daño a los demás, conocer tus limites y respetar tus propios limites..... que tiene que ver esto con lo que escribiste? que en tu relacion pasaste por sobre ti misma, guardandote inquietudes y autoreprogamandote una personalidad que no tienes. Te das cuenta que dices que "sabes que está mal" sentir celos pero no puedes evitarlo y explotaste? por qué te negaste ser tu misma? reprimiste los celos que sentías a tal punto de llevarlos a ese extremo, ahora tu trabajo es aceptar y digerir ese nuevo aprendizaje....y entonces ahi coincido con @Alopex, necesitas una guía para esto. Y por ahi derecho aceptar la gran dependencia emocional que manejas hacia tu pareja... porque definitivamente tu felicidad no puede depender de una persona externa a ti.
 
Antiguo 14-May-2018, 16:14  
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Ve a una terapia con un profesional, tiene un problema de inseguridad, aunado a una estresante presión de ti misma.

Aprende a relajarte, aprende a valorar cada pequeño triunfo y a usar cada fracaso como un lección de vida.

La felicidad, no es alegría constante, no es tampoco éxtasis, ni bomba de químicos producidos por el enamoramiento.

La felicidad cuando uno es adulto es lograr autocontrol, autovaloramiento, autorespeto, satisfacción de las cosas logradas, es creer en nosotros mismo, mejorar la auto estima… la felicidad, igual que la infelicidad tiene un mismo origen, nosotros mismos.

Ahora mismo y como lo veo, con tu edad, tu grado de estrés, tu inestabilidad emocional y el tipo de relación a la que te agarras, hablan de una profunda inestabilidad que no vas a superar si no pones todo de tu parte, eso implica aceptar que necesitas ayuda profesional y de forma secundaria una gran fuerza de voluntad personal y una lucha constante para mejorar tu auto estima.

Si no trabajas en mejorar tu auto estima te seguirás viendo como lo hace en tu largo texto de dramatismo… has logrado más de lo que muchos hacen, tienes un familia que cree en ti (muchos ni familia tienen), por tu constancia lograras muchas cosas… pero aprendes apreciar lo mejor de ti, aprende a sentir tu belleza y feminidad, y al mismo tiempo tu inteligente e intelectualidad (una cosa no esta peleada con la otra), aprende a respetarte, si tu actual relación es tan hiriente, déjala, no cambiara solo por que románticamente crees en el amor.

Busca la felicidad, busca creer en ti, busca relaciones sanas y equilibradas.

Con 22 años visualizar tu fracaso en la vida es exagerado e irreal, la vida acaba de comenzar para ti, y ya vas arrastrando un dramatismo que es producto de tu fantasía y de tu inseguridad, dejas que un mente bajo estrés tome control de tu vida. ¡Relajate!

Ve con un psicólogo, sigue una terapia, acude a talleres, concentrate en remediar tu vida y sanar, y deja esa situación tóxica que vives con tu actual pareja, y vive la vida con paciencia, relajada y buscando equilibrio, estar en una situación de estrés es muy peligroso para la estabilidad interior.

Ahh y si has sido feliz, y volverás a serlo cuando descubras que esa felicidad esta dentro de ti. Tu estado actual es producto de una situación artificial que has creado inconscientemente, no es una condena al fracaso, la infelicidad, ni una enfermedad incurable, solo requiere guía, descubrimiento y auto sanación. ¡Nada se ha ido a la mierda! solo es importante cambiar la actitud y retomar el camino, con 22 años o con 99 siempre existe la oportunidad de hacer algo para sentirte bien contigo misma.

Otra cosa, cuida tu salud, dormir más de 8 horas, comer adecuadamente, has actividad física diaria, pasa tiempo con tu familia y amistades, busca restaura la relación con tu hermana, ve al cine, viaja, descansa, y disfruta el viaje de la vida, mientras logras tus metas, si tus metas, no las de terceros… ahh y no le temas al fracaso, ni a la perdida, de ahí se aprende mucho, si tienes suficiente valor para aprender y continuar.

Has a un lado toda persona o relación tóxica, no aportan nada a tu vida.
 
Antiguo 14-May-2018, 16:33  
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Yo creo que lo tuyo es la literatura, la verdad se me hizo ameno tu hilo aunque bien es verdad que en él estás sobre actuada.

No entiendo bien, no sé si él sigue viendo a la otra, no sé si ya os dejasteis definitivamente, lo que está claro es que tienes una empanada de tres pares de narices.

Todos somos un amasijo de traumas infantojuveniles, a nadie le ha faltado un complejo...detrás de otro, quiero decir, pero hay algo que se llama madurez, sensatez, asumir la realidad, pasar página...

Te hace falta una ayudita profesional.
¡Suerte!
Elizabetta esta en línea ahora  
Antiguo 14-May-2018, 16:47  
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Yo veo una persona que piensa que actúa para la aprobación de los demás, sobre todo de los más cercanos.

Aún conservas ese "tic" de cuando tus padres te alababan cuando tenías éxito en los estudios o te castigaban duramente, o mostraban su decepción contigo, cuando bajabas el rendimiento. Tú pensaba que hacías bien en no tener novio porque a tu hermana tus padres al juzgaban por eso y a ti te premiaban por ser lo contrario a ella.

Los demás son siempre lo que tienen la razón. La culpa cuando ellos están decepcionados es tuya siempre.

Debes aprender que los demás no siempre tienen razón, y que sentirse decepcionados contigo no significa que estés haciendo las cosas mal. Eres tú quién debes aprender a juzgar dónde está lo correcto, incluso que a veces da igual que no se hagan las cosas de la forma correcta.

Eres joven y te vas a costar mucho aprender todo esto. Y además tienes el inconveniente de que tu novio te lleva 9 años, que son demasiados años a esta edad. De forma lógica él sabe mucho más de la vida que tú, que no significa que tenga razón sino que sabe mantenerse firme en "su razón".

Si te puedo dar un consejo, es que empieces a pensar que decepcionar a alguien no significa siempre estar haciendo algo mal, y que no tienes la obligación de ser perfecta en todo. Basta con que seas razonablemente buena en las cosas más importantes.

Pero sobre todo, que si tu autoestima depende de tener siempre contentos a los demás... mal vas. Los demás no son perfectos, se equivocan, y además pueden ser egoístas y muy injustos.
 
Antiguo 14-May-2018, 16:48  
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Por favor, Universo… dame al chico que quiero… por favor, por favor…”. Y para mi sorpresa y felicidad, el universo me lo dio.
Y sabes para qué te lo dió? Para que aprendieras una o varias lecciones, entre ellas que no idealizaras a la gente, y aprendieras a valorarte.

No sé cómo llamas el Mejor Chico del mundo a alguien tan sinvergüenza manipulador. Te sientes mal porque estás intentando convencerte y normalizar una película totalmente absurda y que no hay por donde cogerla, como que tenías que aceptar a su novia y tú conformarte con ser menos que la segundona.

Cita:
Una persona como yo, que lo tenía todo, un novio que la amaba,
Cita:
Soy muy injusta con el Chico, él me quiere muchísimo
Deja de engañarte ya, ese tipo no te quiere ni por asomo, sólo te quería para los ratos libres que le dejaba su novia.

Cita:
Sí, me dejó.De los peores momentos que he pasado en mi vida.
Si en realidad te ha hecho un favor...

Cita:
¿Qué es? ¿Qué es lo que está mal en mí? ¿Qué lleva a una persona a desarrollar celos? ¿Qué?
Pues, chica, si te es infiel, pues normal que estés celosa, lo que no es tan normal es tener tan poquito amor propio y tragarte lo que te echen. Que tienes 22 años y unos estudios, por dios, no eres una ignorante señora de 65 que ya no se va a comer un torrao

Cita:
¿Cuándo se fue todo a la mierda?
Cuando dejaste que el tipo te mangoneara a su antojo.
 
Antiguo 14-May-2018, 21:50  
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Buenas, hoy es otro día y estoy mucho mejor. Muchas gracias por todos los consejos que le dais.
Sii, Elizabetha, la verdad es que mi intención era un poco literaria. El texto lo hice más bien para mí. Sobreactuado? Es posible, aunque en ese momento volqué toda mi alma y traté de palmar mis sentimientos en ese momento, aunque es cierto que me encantan las expresiones dramáticas, la sangre, lo crudo y demás.
El Chico parece muy malo, pero les aseguro que no lo es. Desde mi perspectiva quizás, pero bueno, la culpa fue mía por no comunicarme como era debido al principio. Ahora mismo se siguen viendo, pero de la manera en que lo haría con otro amigo, tomar cafés y demás, desayunar... pero por desgracia parece que mi cuerpo conserva una respuesta condicionada muy mala. Pero bueno, es lo que hay. Yo también tengo que acostumbrarse a aceptarlo a él
Acerca de mi hermana, me llevo muy bien con ella. Es un recuerdo el que describo que existe, pero nunca se ha creado un problema entre nosotras. Eso fue cosa de unos meses, y por mí inmadurezez. Tengo muy buena relación con mi familia en general.
Ya les digo, no sé por qué me dan estos bajones, si no tengo nada que los ocasiones. Sólo mi cabeza.
Acerca del psicólogo. Me lo he planteado numerosas veces. Pero hay dos aspectos que me echan atrás. Uno, es que mi hermana fue a uno que no le ayudó. Y lo otro más importante, ahora mismo no puedo permitirmelo económicamente.
 
Antiguo 15-May-2018, 02:44  
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Sii, Elizabetha, la verdad es que mi intención era un poco literaria. El texto lo hice más bien para mí. Sobreactuado? Es posible, aunque en ese momento volqué toda mi alma y traté de palmar mis sentimientos en ese momento, aunque es cierto que me encantan las expresiones dramáticas, la sangre, lo crudo y demás.
El Chico parece muy malo, pero les aseguro que no lo es. Desde mi perspectiva quizás, pero bueno, la culpa fue mía por no comunicarme como era debido al principio. Ahora mismo se siguen viendo, pero de la manera en que lo haría con otro amigo, tomar cafés y demás, desayunar... pero por desgracia parece que mi cuerpo conserva una respuesta condicionada muy mala. Pero bueno, es lo que hay. Yo también tengo que acostumbrarse a aceptarlo a él
Acerca de mi hermana, me llevo muy bien con ella. Es un recuerdo el que describo que existe, pero nunca se ha creado un problema entre nosotras. Eso fue cosa de unos meses, y por mí inmadurezez. Tengo muy buena relación con mi familia en general.
Ya les digo, no sé por qué me dan estos bajones, si no tengo nada que los ocasiones. Sólo mi cabeza.
Acerca del psicólogo. Me lo he planteado numerosas veces. Pero hay dos aspectos que me echan atrás. Uno, es que mi hermana fue a uno que no le ayudó. Y lo otro más importante, ahora mismo no puedo permitirmelo económicamente.
¡En la vida toda acto, tiene una consequencias!

Tu escribes un largo, muy largo texto con un título que casi te cortas las venas... (El Acto)
Todos nos volcamos en darte nuestra experiencia y enseñarte el mejor camino que creemos debes seguir... (La consecuencia)
Y luego dices que en realidad eso no es así como lo escribiste... (otro Acto)
¿? (La consecuencia)

Bueno niña a ¡Qué estamos jugando! ¿Cuál es la realidad? ¿En que medidas eres eso que describes? ¿En que medida ves y vives la vida como lo narras? Es una ficción narrativa o una realidad palpable... o como dicen en mi país ¡me esta vacilando o es la neta!

¿?

En fin, que me retiro de esto... escribir lleva tiempo, dedicación y esfuerzo... que tengo que dedicar a otra cosa más importante.
 
Antiguo 15-May-2018, 02:46  
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Sii, Elizabetha, la verdad es que mi intención era un poco literaria. El texto lo hice más bien para mí. Sobreactuado? Es posible, aunque en ese momento volqué toda mi alma y traté de palmar mis sentimientos en ese momento, aunque es cierto que me encantan las expresiones dramáticas, la sangre, lo crudo y demás.
El Chico parece muy malo, pero les aseguro que no lo es. Desde mi perspectiva quizás, pero bueno, la culpa fue mía por no comunicarme como era debido al principio. Ahora mismo se siguen viendo, pero de la manera en que lo haría con otro amigo, tomar cafés y demás, desayunar... pero por desgracia parece que mi cuerpo conserva una respuesta condicionada muy mala. Pero bueno, es lo que hay. Yo también tengo que acostumbrarse a aceptarlo a él
Acerca de mi hermana, me llevo muy bien con ella. Es un recuerdo el que describo que existe, pero nunca se ha creado un problema entre nosotras. Eso fue cosa de unos meses, y por mí inmadurezez. Tengo muy buena relación con mi familia en general.
Ya les digo, no sé por qué me dan estos bajones, si no tengo nada que los ocasiones. Sólo mi cabeza.
Acerca del psicólogo. Me lo he planteado numerosas veces. Pero hay dos aspectos que me echan atrás. Uno, es que mi hermana fue a uno que no le ayudó. Y lo otro más importante, ahora mismo no puedo permitirmelo económicamente.
¡En la vida toda acto, tiene una consequencias!

Tu escribes un largo, muy largo texto con un título que casi te cortas las venas... (El Acto)
Todos nos volcamos en darte nuestra experiencia y enseñarte el mejor camino que creemos debes seguir... (La consecuencia)
Y luego dices que en realidad eso no es así como lo escribiste... (otro Acto)
(La consecuencia)

Bueno niña a ¡Qué estamos jugando! ¿Cuál es la realidad? ¿En que medidas eres eso que describes? ¿En que medida ves y vives la vida como lo narras? Es una ficción narrativa o una realidad palpable... o como dicen en mi país ¡me esta vacilando o es la neta!

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Antiguo 15-May-2018, 04:16  
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Buenas, hoy es otro día y estoy mucho mejor. Muchas gracias por todos los consejos que le dais.
Sii, Elizabetha, la verdad es que mi intención era un poco literaria. El texto lo hice más bien para mí. Sobreactuado? Es posible, aunque en ese momento volqué toda mi alma y traté de palmar mis sentimientos en ese momento, aunque es cierto que me encantan las expresiones dramáticas, la sangre, lo crudo y demás.

El Chico parece muy malo, pero les aseguro que no lo es. Desde mi perspectiva quizás, pero bueno, la culpa fue mía por no comunicarme como era debido al principio. Ahora mismo se siguen viendo, pero de la manera en que lo haría con otro amigo, tomar cafés y demás, desayunar... pero por desgracia parece que mi cuerpo conserva una respuesta condicionada muy mala. Pero bueno, es lo que hay. Yo también tengo que acostumbrarse a aceptarlo a él
Acerca de mi hermana, me llevo muy bien con ella. Es un recuerdo el que describo que existe, pero nunca se ha creado un problema entre nosotras. Eso fue cosa de unos meses, y por mí inmadurezez. Tengo muy buena relación con mi familia en general.
Ya les digo, no sé por qué me dan estos bajones, si no tengo nada que los ocasiones. Sólo mi cabeza.

Acerca del psicólogo. Me lo he planteado numerosas veces. Pero hay dos aspectos que me echan atrás. Uno, es que mi hermana fue a uno que no le ayudó. Y lo otro más importante, ahora mismo no puedo permitirmelo económicamente.
Tu vida ha sido diluida como he comentado en mi primer post. Lo tuyo es Subidentidad. Bien lo dice @Diazepam, como tu primer novio siendo mayor que tú por nueve años le permites que tenga el control de la relación a un grado de imposibilitar tu opinión. Tienes carencias afectivas en que no dejaras a tu pareja pese a lo tóxico de la relación.






____________________________
SUBIDENTIDAD


Yo soy de la creencia de responsabilizarnos de nuestros actos y no de culpar a otros por nuestras decisiones.

Su amiga no es como un amigo. Ella es su ex, y en sus salidas hacen cosas de pareja sin serlo. Comen, van al cine y si es posible se escabulle de ti para seguir con ella. No es traición, tampoco infidelidad, pero de que sigue enganchado a su ex, lo sigue estando no permitiendo que ella haga su vida sin él. Esto no es amor, es posesión con las personas. Pues tampoco es capaz de dejarte a ti. Esto no lo hace una mala persona pero tampoco lo hace buena.
Con tal de Agradar no le marcas límites, no negocias, y mucho menos llegas a un acuerdo, dándole una zona de confort que tu misma le proporcionaste.
No te está condicionando nada para estar juntos. Te está manipulando para seguir en su zona de confort y que dejes de inportunar.

Ahora bien, partamos en una postura en donde tengas el control de tu vida. La tolerancia que demuestras está lejos de ser amor, pareciera más bien que le temes a la soledad. Prefieres acoplarte a sus caprichos en que te responsabiliza de sus indecisiones. A un punto de culparte por no saberte comunicar.
Una relación de pareja debe ser equilibrada y armoniosa para tener bienestar. En el momento que uno responsabiliza al otro por sus dudas e incertidumbres se pierde el equilibrio. En donde fácilmente caiste en una relación disfuncional.

La vida tiene alegrías y tristezas, despedidas y bienvenidas; y quien padecede subidentidad, al igual que un alcohólico, se traga las tristezas y le teme a las alegrías. Siendo más específica, en el fondo te has creado una interpretación de los hechos de que eso que vives es amor, porque amar duele.
En vez de despedirte de una pareja que no te satisface, te pegas a él, responsabilizándote de lo bueno y de lo malo que pasa entre los dos, e internamente cargando la desgracia, aunque en el fondo no has sido capaz de sentirte feliz por cuenta propia.
En la que una buena vez despiertes tu conciencia para tomar Poder de ti y afrontar este conflicto, de lo contrario seguirás estando atrapada en una relación que te insatisface por varios años más.

Amate, respetate, y empodérate de tu vida, para lograr cambios que beneficien estando en bienestar. Si sabes indagar puedes encontrar asesoría gratis, pero en lugar de buscar soluciones pones excusas para no actuar. Desde antes de empezar te has rendido a lograr cambios en tu vida. Como dije no es fácil, en que si no pones de tu parte no habrá mejoras en tu persona.
Es triste que las personas se derroten así mismas antes que poner remedio a su situación. La libertad cuesta y este pide sacrificios pero no esos sacrificios que le entregas a la pareja para que no te deje como tu dignidad e identidad. Que se lo has dado sin respingar. Ese sacrificio es dolor, sufrimiento, fatiga emocional. En que los resultados se ven a largo plazo. Algo que el ser humano no le gusta cuando espera que las cosas mejoren; quieren resultados inmediatos con la mínima inversión de energía. Lamento decirte que la vida real no funciona de ese modo. O estás dispuesta a darlo todo por tu bien o no dar nada para que todo se vaya a la mierda. Tú eliges.

La transmutación reactiva a proactiva es posible con el Principio 90/10. Somos un 10% de los que nos pasa y somos un 90% de como decidimos reaccionar. Si eres productivo se reacciona de manera proactiva. Si te caes te levantas, no podemos dejar nuestra vida tirada por los fracasos. La gente productiva tiene buena actitud es todo, creamos lo que creemos.

Recomendaré un Podcast. Podemos vivir con la vida imperfecta en que nos da tranquilidad si pensamos que nos podemos adaptar con nuestras imperfecciones y estar en paz con nuestras emociones. Como salir de la tristeza.

Otro Podcast que te recomiendo oír es de Martha Debayle es ¿Cómo le hago para cambiar?
Vivimos en un mundo hedonista en que para cambiar lo que no nos gusta de nosotros es la de tolerar la frustración de lo que requiere el proceso. La voluntad y la disciplina van muy de la mano con la capacidad de conseguir algo que queremos.
Si no te atreves a cambiar entonces no te decepciones de que el mundo no lo haga para tu comodidad.
 
Antiguo 15-May-2018, 10:32  
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¡En la vida toda acto, tiene una consequencias!

Tu escribes un largo, muy largo texto con un título que casi te cortas las venas... (El Acto)
Todos nos volcamos en darte nuestra experiencia y enseñarte el mejor camino que creemos debes seguir... (La consecuencia)
Y luego dices que en realidad eso no es así como lo escribiste... (otro Acto)
(La consecuencia)

Bueno niña a ¡Qué estamos jugando! ¿Cuál es la realidad? ¿En que medidas eres eso que describes? ¿En que medida ves y vives la vida como lo narras? Es una ficción narrativa o una realidad palpable... o como dicen en mi país ¡me esta vacilando o es la neta!

¿?

En fin, que me retiro de esto... escribir lleva tiempo, dedicación y esfuerzo... que tengo que dedicar a otra cosa más importante.

Lo siento, Despectabilis. Sólo trataba de expresar que me encontraba un poco mejor, y en respuesta a elizabetha, pues que me gustaba una forma de escribir literaria. Así mismo, quería aclarar algunas cosas acerca de mi familia que no estaban claras, coló lo de mi hermana. Lo que viví lo viví, pero no dije que ahora estábamos bien, y hubiera sido injusto hacia ella no destacarlo.
Pero aseguro que no he mentido en ningún momento. He expresado lo que he sentido. Todo el rato. Y los hechos, son reales. En el propio texto lo digo. Parece que mi humor, según el día, cambiara mi percepción sobre el pasado. No sé si eso es aún más preocupante que todo lo demás, si es normal o no lo es. Quizás pienso así porque soy una niñata, lo lo sé. En cualquier caso lo siento.
Muchas gracias a todos, ahora toca reflexionar y actuar en consecuencia. Muy interesante lo de la subidentidad, la verdad que my encantaría acudir a ayuda profesional. Cuando tenga recursos lo haré.
Muchas gracias a todos.
 
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