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Ella fue la que terminó conmigo. Estaba cansada de algunas cosas en nuestra relación. No fueron problemas de infidelidad ni nada parecido. Ella ha sido la mujer que más he amado en mi vida, pero que la amara a mi manera no significa que ella se sintiera amada.
Cuando terminamos, estaba incluso dispuesta a tener sexo conmigo hasta que nos gustara otra persona; ahí acabaría esa "relación". Yo, desesperado y sin saber qué hacer, me arrepentí el mismo día. Ese día le mandé un mensaje largo diciéndole que sería la última vez que le escribiría. Le confesé lo que realmente sentía, creyendo que con eso cambiaría de opinión. También le expliqué que me decepcionó que estuviera dispuesta a tener sexo conmigo como si fuéramos extraños. Incluso me dijo que no estaba segura de hacerlo, no porque no quisiera, sino porque pensaba que me ilusionaría o sentiría cosas que ella ya no quería de mi parte. Me destruyó saber que ella sí podría hacerlo sin que le afectara.
Eso me hizo ver que ya no le interesaba. Duré dos semanas sin poder dormir; soñaba que me escribía, y cuando despertaba, su mensaje nunca estaba ahí.
En un momento de desesperación, le pedí que me dijera si realmente no me quería en su vida. Necesitaba escuchar esas palabras de ella para poder pasar página. Lo hizo, y ni siquiera eso logró que cambiara de opinión. Quería seguir luchando por ella.
Toqué fondo cuando les conté a mis padres. Lo retrasé porque sabía que, al hacerlo, ya no habría vuelta atrás. Fue el único momento en el que logré sentar cabeza. Le mandé cuatro audios y le dije, al inicio, que no eran para que contestara. Ver un mensaje suyo me provocaba un dolor en el pecho que no podía soportar. Solo quería que los escuchara.
En esos audios, le agradecí por todo lo vivido en nuestra relación y le dije que ella había sido la persona que más había amado. Le pedí perdón por no demostrarlo como ella lo necesitaba, y también le pedí perdón por haberle escrito ese mismo día proponiéndole vernos (para tener sexo), porque en algún momento ella estuvo de acuerdo con eso. Le expliqué que no le hablaría más sobre volver (aunque realmente era mi último intento de conectar con ella; no solo quería sexo). Le pedí que olvidara esa propuesta y le aclaré que no me interesaba. Solo quería esa última conexión con ella, pero por mi salud mental sabía que no era lo mejor. Terminé agradeciéndole por todo y asegurándole que la dejaría ir, tal como ella me lo había pedido.
En el transcurso de esas dos semanas, ella me dijo que me amaba, pero que estaba cansada. Yo creo que ya no lo hace, porque si aún me amara, no le habría sido tan fácil dejarme ir. No quise verlo en su momento, y choqué contra una pared.
Honestamente, no me veo con nadie más que no sea ella. Uno nunca olvida a las personas que ama; solo aprende a vivir sin ellas. Pero esta vez, no creo que pueda.
Tengo 21 años, estudio, voy al gimnasio y estoy buscando trabajo, ya que gran parte de los problemas fue que no podía ser un lugar al que ella acudiera si algo pasaba en su vida. Aunque le daba el 100% de lo que tenía, no era suficiente, y lo entiendo. Hace mucho tiempo me dijo que buscara trabajo, pero para mí era difícil establecer relaciones con personas. Me di cuenta de que tengo ciertas actitudes que podrían considerarse autistas. Soy muy asocial y prefiero estar en mi casa. Ella se aburrió de eso, y esa fue, en gran parte, la razón por la que terminó la relación.
No soy una persona tacaña; por ella habría dado todo. Hace seis meses comencé a cambiar todas esas actitudes, pero me dijo que era demasiado tarde, que tuve tres años para hacerlo, a pesar de lo que expliqué anteriormente.
¿Me merezco lo que me está pasando?
Quiero opiniones objetivas que me ayuden a sanar.
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