Yo soy de extremos, así que mi única manera de consumir menos azúcar es consumir zero azúcar, porque en cuanto como un poco, ya me es mucho más complicado regular el consumo. Vamos, que no tengo autocontrol.
Cuando digo zero es zero, incluyendo no sólo los típicos dulces que todos sabemos, sino cualquier cosa con edulcorantes y alimentos procesados con azúcar añadido. Me tomo, eso sí, un poco de miel con el té de por la mañana.
Es verdad que notas que después de una serie de días sin nada de nada de azúcar, el cuerpo ya va dejando de echarlo de menos y te acostumbras.
Luego pruebas un postre en alguna cena, y recaes como una yonki cualquiera, pero bueno, se trata de echarle voluntad y volver al buen camino cuantas veces haga falta.