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Usuario Experto
Avatar de Elocin
 
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He vuelto hace unos días a este foro, y no quería empezar contando mis problemas.. pero necesito un consejo, y siento no poder expresarlo de manera breve.. ya algunos conocéis mis tochos.. pero por favor, no se cómo proceder.

Resumiento, tengo ansiedad generalizada diagnosticada. No estoy en tratamiento médico actualmente, y he tenido épocas buenas y épocas muy malas. Actualmente, digamos que voy tirando.

Comencé con mi pareja hace poco menos de dos años, casi cuando todo el tema de la salud empezó. Me imaginaba que no era un buen momento, pero siempre me he considerado fuerte y creí que este tipo de cosas a mi no me iban a afectar nunca.. en fin, seguramente lo mismo que piensan todos en esta situación. Desde luego jamás pensé que mi recuperación aún no estaría hecha tras un año..

El caso es que dejé mi empleo en cuanto esto empezó, aún así contaba con el paro y un colchón de dinero que pensé me aguantaría hasta que mi salud mejorara. Mi pareja se vino a vivir conmigo, sin tener ningún ingreso, sólo unos pocos ahorros que obviamente se gastaron enseguida. El último año me vi con el peso ecónomico a los hombros, y me empujé a buscarme un trabajo por horas (tampoco es que salga nada serio aún, pero bueno, ya estoy en condiciones de trabajar, que no es decir poco).

Al principio de la relación, yo apenas podía salir de casa.. tenía ansiedad constantemente, y al ser todo sensaciones nuevas, fue cuando peor lo pasé. Pero más o menos mi pareja estaba ahí para apoyarme, llevarme a médicos, intentar motivarme para salir y demás. Si debo ser sincera, sus intentos no es que fueran nada del otro mundo.. me pesa admitirlo.. pero yo tenía un compañero de piso que estuvo a mi lado los dos primeros meses, y me generaba más confianza a la hora de enfrentarme a las crisis. Pero bueno, notaba que mi pareja me quería a su manera (es un hombre muy cerrado en cuanto a sentimientos, le cuesta ser cariñoso, etc), y eso me traía también muchos momentos buenos. Igualmente, la convivencia era muy extresante.. no coincidíamos en muchos aspectos, y él también venía con sus propios problemas (baja autoestima, miedo a enfrentarse a la realidad -búsqueda de trabajo, etc-). Yo trataba en la medida de mis posibilidades el ayudarle.. sé que si hubiera estado al 100%, podría haber dado mucho, pero no era el caso. Estuve en terapia y me psicóloga me aconsejó varias veces que fuera egoísta, que no podía sumarme los problemas ajenos si no resolvía lo mío primero.. pero los que me conocen saben que para mi, el hecho de ayudar a otros me causa bienestar.. Solo que en este caso, no había avances.

Comencé a salir para acompañarle a buscar trabajo. Aún así no veía motivación en él, y yo era incapaz de motivarle. No trataba siquiera de aprender a echar currículums por internet, para que os hagáis una idea.. por tanto es normal que a mi alrededor (e incluso yo), pensaran que estaba conmigo sólo porque era muy cómodo... vivir en una casa con internet, con la play, con comida, sin tener que hacer nada (porque ni se molestaba en limpiar la casa a medias..). Su hermana, que la conozcó desde hace muchos años, ya me decía que era así, que tenía una personalidad muy dependiente, que nos iba a costar llevar la relación adelante, que no le gustaba que le dijeran las verdades a la cara o le llevaran la contraria. Por eso discutíamos casi a diario, incluyendo chorradas del tipo "el tenedor va ahí y no ahí". Yo casi nunca propicio discusiones, porque soy una persona muy tranquila.. pero es verdad que con el tema de la ansiedad, pues también me he vuelto más irascible.. Por eso no quería creer, ni creo todavía, que estuviera conmigo por comodidad. Me hago una idea de lo dificil que tiene que ser convivir con alguien que no quiere salir, que se despierta de noche con ataques de pánico y sólo quiere que la encierren en un hospital..

El tema es que le llevé a terapia conmigo, porque necesitaba que comprendiera lo que yo estaba pasando, sobretodo en el tema de la motivación, ya que me costaba incluso recibir y dar caricias, ya ni hablemos de sexo, y eso a él le preocupaba mucho y discutíamos una barbaridad porque tiraba a comparar mi pasado, incluso nuestros comienzos, en el que yo era muy activa en ese aspecto. A pesar de hablar con la terapeuta, no comprendió nada. Seguía reprochándome el que no naciera de mi tocarle, que el sexo se hubiera reducido a par de veces a la semana. Yo ya estaba frustrada solita pensando que me estaba conviertiendo en otra persona, pero ahora le sumaba el hecho de saber que le estaba fallando a mi pareja, tanto emocionalmente (besos, muestras de afecto) como sexualmente. Así que me iba sintiendo cada vez más culpable. Intenté incluso mantener relaciones a desgana, pero la sensación de vacío después era mayor, más culpabilidad me generaba, y no quería empezar a temerle también al sexo.. así que le expuse cómo estaban las cosas, que no me insistiera cuando no me apetecía, y las discusiones fueron aumentando.

Jamás me puso una mano encima, eso quiero dejarlo claro, pero en las discusiones se volvía una persona agresiva, hiriente, me atacaba con cosas de MI PASADO, de mi juventud (de mis experiencias sexuales para ser más exactos), discutiéramos por lo que discutiéramos, siempre acababa reprochándome mi falta de apetito, volviéndose la víctima ("que si no te atraigo", "que si me haces sentir una mier**" y cosas así).

Llegué a creer realmente que era yo la que no paraba de hacerle daño. Y no dudo que le hiciera daño, pero desde luego no era mi intención.. creo que más bien, era su falta de empatía, y así me dice ahora...

El caso es que hace menos de una semana, llegué a mi límite. En realidad, ya llevaba dos semanas en las que los ataques de ansiedad habían vuelto. No podía dormir y me iba al salón, y al cabo de tres horas, cansada pero sin pegar ojo, nerviosa (aunque controlando la ansiedad), me veía obligada a recurrir a relajantes musculares. Empecé a llevar la cuenta en un diario, y me fijé que de no tomar ninguna en varios meses, la última semana me tuve que tomar tres, y siempre coincidía con que ese mismo día habíamos discutido. Intenté echarle de casa una vez, pero no se quiso ir.. me decía que era producto de mi enfado por las cosas que me había dicho sin pensar, y que no creería que realmente era mi decisión hasta que me viera relajada.. por tanto no se fue. A la semana siguiente (el sábado), volvimos a discutir.. me mantuve relajada y esperé a que él también dejara de estar enfadado, y cuando ya pudimos mantener una conversación, le pedí que recogiera sus cosas y se fuera.

Empezó a disculparse, porque la discusión había sido porque un amigo me había escrito un mensaje por la mañana, preguntandome como estaba (algo totalmente normal). Decir que todo el tema de mis inapetencias le generaba muchos celos.. así que yo me alejé de muchos amigos, dejé de escribir en el facebook, y llegué al punto de dejarle revisar mis conversaciones por mensajería, correos y demás... todo para que confiara en mi.

No quería enfrentarse a la realidad, creía otra vez que yo estaba enfadada y por eso le quería echar. Pero acabó comprendiendo que no, que yo ya había llegado a mi límite, y tras varias horas de hablar y hablar, al fin como siempre quise hablar realmente, se marchó.

No hemos dejado de contactarnos (él a mi más que nada), y me ha comentado que ha empezado a ir a un psicólogo (cosa que su familia y yo ya le habíamos recomendado mucho tiempo atrás, por el tema de su agresividad al no aceptar críticas, y sus impulsos). Me dice que me quiere, que soy la persona de su vida.. que a pesar de estar yo mal he sido un ángel y que por eso no quiere perderme.. admite que se ha portado fatal, que no ha sido mi apoyo y no ha sabido demostrarme nada.. entiende que yo ahora no quiera arriesgarme a traerle a casa, y me propone que nos veamos poco a poco, que vaya viendo sus cambios y después me lo plantee.. Y su psicólogo aparentemente le ha dicho que él sufre de depresión desde hace varios años, y que no se había dado cuenta. Pero que quiere ayudarme, esta vez bien, y estar a mi lado, que no le olvide, etc etc.

Yo le quiero, es obvio. Pero me siento gilipoyas, con perdón. Esto me ha pasado con todas las parejas, que llega un punto que no aguanto más, y es cuando prometen los cambios. Pero en ningún caso me había planteado ver si es cierto que los cambios existen, porque nunca he creído en ellos. Pero el hecho de que vaya a terapia, que quiera hacer algo por sí mismo y que aparentemente también haya empezado a buscar trabajo él solo, hace que me sienta orgullosa. No voy a meterle nuevamente en casa.

Ayer hablamos de vernos hoy, en principio le había dicho que sí, pero luego por la noche no pude dormir pensando en ello, y no se si era por la emoción, o por unos nervios negativos. En cuanto le dije que en realidad prefería quedar otro día, me encontré mejor. La verdad es que no se me apetece ver a nadie, no es a él expresamente, pero me da miedo también que al verle me derrumbe, y lo acepte otra vez en mi vida sin llegar a ver ningún cambio realmente... desde luego, mi madre y mi amigo que son los únicos que saben lo que ha pasado, pensarán que soy una idiota. Me preocupa también eso ahora mismo, cuando antes jamás me importaba lo que pensaran los demás de mis decisiones.

No sé lo que hacer. No quiero seguir estando mal. Y se supone que soy dependiente emocional diagnosticada también, pero he estado sola en casa estos días, y he estado "bien". Entre comillas porque bueno, no he tenido ganas de hacer demasiado, más que limpiar la casa, buscar trabajo.. pero no he estado nerviosa (solo anoche cuando me planteaba verle).. no se si es que mi mente intenta decirme que no le quiero más en mi vida, o no se..

Él me habla y se nota que lo está pasando mal, y cualquiera que lo escuchara se creería que está arrepentido y me quiere, y realmente quiere superar este bache, recuperarse y ayudarme a mi. Yo quiero intentar superar esto sola, sé que puedo. Pero no quisiera perderle si de verdad va a cambiar, pero tampoco quiero decirle que le esperaré, porque es que ahora mismo no me veo con nadie.. Me parece injusto para él y para mi. Está claro que así, no le quiero en mi vida.. ni él siendo el mismo que hace una semana, ni yo siendo la de ahora. Lo que no se, pues, es si escudarme en el "contacto 0", o quedar de cuando en cuando para ver si hay cambios (que dudaría si creermelos, porque es muy fácil aparentar ser de otra manera en días salteados... hasta yo se poner buena cara al mal tiempo).

Por cierto.. ahora dice entender lo que me pasa porque la noche que se fue, estuvo con un ataque de ansiedad. Me ha descrito los síntomas, y efectivamente coinciden.. pero no será porque no se los he enumerado en varias ocasiones... ¿Se nota que estoy exceptica o son cosas mías?
 
 


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