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Centrándonos exclusivamente en el tema, lo cierto es no me parece tan sencillo eso de que uno salvaría a la mascota antes que a una ser humano mala persona. Es que son palabras mayores. Se puede ver como una elección de dejar morir a un ser humano. No sé exactamente que se tiene que tener para decidir que una persona merece morir, sobre todo si está en mi mano salvarlo. Nunca he matado a nadie, y se supone que nunca lo haré, pero dejarlo morir tampoco me parece nada fácil, ni siquiera a cambio de mi mascota.
Puesto en el momento crucial en que esté en esa tesitura, incluso sin que nadie se vaya a enterar nunca... a mi me parece que en teoría parece fácil elegir, si quiero a mi perrito, pero a partir de entonces tendría unos remordimientos terribles. Incluso, quizás, miraría a mi perro de otra manera, tal vez me recordaría todo el rato lo que hice: he condenado a ese cabrón a la muerte por ti, que además estarás muerto dentro de cinco años y tendré dos o tres más como tú en mi vida. No, tranquilo no me quedaría. No, no sería tan fácil como parece, creo.
Y eso quitando que no socorrer a un ser humano, cuando podemos, es un delito.
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