Este escrito más que para buscar una ayuda o consejo es una reflexión, más sin embargo me sentiré más que complacido con sus comentarios, ya que este ser ha hecho de todo para llevar una vida dentro de lo que se dice normal y no ha logrado cambiar nada desde que se lo ha propuesto, pero aquí solo hablaré de mi parte sentimental... o mejor, la parte en la que las mujeres hacen parte de mi vida.
Me defino como un hombre que ha evolucionado, antes era inseguro, no podía ni hablarle a las mujeres, saludaba con pena a mis tías y demás familiares, con mis amigos era más abierto, eso sí, trataba de evitar temas relacionados con romance, o incluso, me hacía el que se las sabía todas. Pasé por el colegio siendo un cero, mucha gente sabía que existía cuando los profesores me llamaban a lista. Incluso los mismos profesores me negaban su confianza, aún cuando mis notas eran más que sobresalientes. Cada año de escuela me gustaba alguna niña diferente en el salón, pero nunca lo supieron.
La primera vez que le quería decir a una mujer que me gustaba, tenía 8 años, ella 12. Le escribí una carta y de anexo, le dejé una canción vallenata, típicas en mi tierra, La Guajira en Colombia (Qué Bonito del Binomio de Oro). Yo guardé la carta, con la esperanza de entregársela personalmente; ella visitaba regularmente la casa, se estaba quedando donde una de mis tías. Pero pues, aconteció que mi tía más joven descubrió la carta y la leyó en público. Inconsciente de lo que hizo, se limitó a reír al compás de todos en la sala ese día (no recuerdo que se celebraba, pero estaba repleta de gente la sala). Yo presencié el acto y desde ese entonces aprendí el arte de reprimir el dolor y la amargura. Pero toda acción tiene su efecto y la represión, me hizo un ser más inseguro. Y desde ahí puedo explicar por qué fui tan tonto por mucho tiempo en esto del amor.
Me gustaron muchas mujeres en mi niñez, adolescencia y en la Universidad. Incluso muchas de ellas, me enteré por boca de otros, casi siempre, gustaban de mí. Yo nunca supe como actuar y así fui perdiendo oportunidad tras oportunidad. Perdiendo ocasiones de iniciarme en el amor. Y por el miedo a no saber que hacer, nunca hice nada y llegué a la U siendo un total fiasco, un hombre que nunca fue besado de forma placentera y que no conocía de insinuaciones ni la seducción femenina. Analizando ahora las cosas, me dí cuenta que muchas mujeres trataron de seducirme y yo ni enterado.
Así que en la U, la presión fue más fuerte. Me sentía acomplejado por la situación económica en mi casa, cosa que limitaba mis opciones de salir y socializar. Incontables fueron los sábados en mi casa viendo TV a una edad en la que podía bien estar en una disco. En la U tuve muchas oportunidades y nunca supe como actuar. Comenzaban a preocuparse en mi casa y la familia en general, muy tradicionalista y de tempranos amoríos.
De regreso a mi ciudad natal, empecé a trabajar como docente en un colegio privado. Al principio estaba muy amargado, era ingeniero y lo veía como un fracaso. Algunas niñas de grados superiores se me insinuaban, pero desde mi posición de profesor pensé que no debía acceder a esas opciones. Por un lado podrían tener expectativas muy altas sobre mí, sin contar que yo era un inexperto. Siempre supe disimular mi inexperiencia y con categoría y mucho respeto, decirles que no a las niñas, que yo era su profesor y que eso iba en contra de mis principios. Aunque era cierto, me moría de ganas de pasar una noche con alguna de ellas, pero temía que se dieran cuenta de mi falta de experiencia y se decepcionaran. Esta última era la razón verdadera.
Un año después de trabajar en el colegio, empecé en un laboratorio, conocí nuevas personas, nuevos amigos (los viejos amigos, algunos se fueron a otra parte, otros no me reconocen o no se quieren acordar de mí

) y pues, comenzar una nueva vida. Fortalecí mis habilidades sociales, aunque reconozco que no son suficientemente útiles para lograr lo que quiero.
Sin embargo desde hace dos o tres años me vengo lanzando e invitando a salir chicas que de alguna forma conozco. Generalmente chicas del trabajo o algún curso que he tomado. En todos esos intentos, no he tenido éxito. He pasado de ser un chico lindo a ser el chico que se hace el deseado... el resultado sigue siendo el mismo.
A veces pienso que lo hacen por tomarme el pelo, otras porque de verdad no vieron en mí alguien con quién tener una relación. Cuando el rechazo se hace una constante en tu vida no queda otra cosa más que decir que no vale la pena seguir intentando. No lo he intentado todo, pero es raro que tantas chicas se hayan puesto de acuerdo en quererme solo como amigo.
Me encuentro en un estado en el que me vale todo y no quiero seguir buscando a nadie. Pero evidentemente me siento solo. Actualmente no hablo mucho con mis padres, hermanos, familiares, ni con mis amigos. Estoy muy preocupado por mis asuntos profesionales y mi futuro.
Sin embargo, hace unos días, una chica con la que venía hablando y parecía que las cosas se iban dando, me dijo que sinceramente no valía la pena seguir hablando, que ella no quería conmigo algo más que una amistad. El problema es que me ilusioné mucho con ella y he tratado de buscar a mis amigos y ninguno está disponible. Peor no puedo estar. Seguro que hoy toqué fondo y enlodado hasta los pelos he quedado. Para rematar, las nuevas chicas que he logrado contactar, no contestan mis mensajes o sacan excusas para no salir conmigo. Y no soy feo.
Todo lo anterior me hace pensar que no estoy hecho para el amor. Pero cómo lidiar con ese problema en una ciudad/pueblo donde estar emparejado es la regla. Cuál emparejado!!! tener novia y tres o más amantes es la regla. Sin duda que yo estoy en la tercera división de esa liga.
Quiero irme de mi ciudad/pueblo por ese motivo, mis familiares creen que soy gay, pero por otro lado quiero quedarme para con mi profesión, trabajar para el desarrollo del mismo. Lo malo es que tengo 30 y el tiempo corre.