Una primera cita maravillosa fue la primera que tuve con mi actual pareja.
Le costó un poco quedar conmigo, aquel día me llamó unas cuantas veces recordándome que habíamos quedado, me avisó cuando salía de su casa, cuando ya estaba llegando a la mía...yo estaba de los nervios.
Me llevó a un lugar precioso, un sitio de tapas con mucha solera y al brindar con una copa de vino tinto, se echó todo el vino encima de su camisa blanca.
Se tuvo que ir a cambiar, yo me quedé allí sola sin conocer a nadie, pensé que ojalá la tierra se abriera y me tragase, llevaba unos tacones altísimos y no podía ni plantearme volver a mi casa a pie. Menos mal que él llegó muy rápido y ya fue una primera cita sin más incidentes, bueno si hubo uno, nos enamoramos perdidamente, cuando salíamos de aquel lugar, horas después, me dijo que tenía unas ganas tremendas de besarme, yo le dije: "Vas muy rápido", aunque me moría de ganas de que lo hiciera, al ir para el coche se acercó a mi y me dio el beso más maravilloso y más dulce del mundo.