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Mi chico y yo nos vamos a vivir juntos. El quiere vivir cerca de sus padres y yo no. Yo en realidad no quiero vivir cerca de nuestras familias, ni la mía ni la de él, que luego no digan que yo estoy tirando hacía los míos. Creo que es sano que la pareja tenga su propio espacio.
Yo digo que a una distancia prudencial de las dos familias es lo más sano.
El problema es su madre. Ya nos ha comprado muchas cosas para el piso que ni siquiera tenemos, adornos, platos, copas, sabanas, mantas, toallas. Pero claro, con el gusto de una señora de su edad, y a mi no me gustan, no son de mi gusto y nos lo quiero usar. Los ha comprado sin decir nada, sin consultar. Un día se fue a comprar muebles y menos mal que pudimos pararla a tiempo.
También dice que cuando nos vayamos a vivir juntos tenemos que llamarla 4 veces al día por que se preocupa por su hijo.
Yo hablé con ella y le dije que no comprara nada, que me hacía ilusión montar el piso a nuestro gusto, pero se puso a llorar y dijo que ella sólo quería ayudar. Dice que si vivimos cerca de ellos que podemos ir a comer y a cenar y que así ahorraremos dinero.
Mi novio no dice nada, dice que a él le da igual los muebles o las cosas y que no ve nada malo en vivir cerca de sus padres.
Todo ésto hace que me replantee mi relación. Porque esta mujer no va a cambiar y mi novio parece bastante acostumbrado a ese trato.
Todavía estoy a tiempo de pararlo todo. No sé, tengo dudas.
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