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Mucho me temo que en hombres es bastante común, sobre todo cuando son jóvenes. A ellos a veces les lleva mucha vida y más de un desencuentro saber darnos contención emocional. Mi consejo es que expreses lo que necesitas en esos momentos: mi amor, te agradezco el ímpetu en ofrecer soluciones, pero es que en realidad no quiero soluciones, sino que me arrulles, me mires y que me escuches sin más. Es cuestión de enseñar nuestras instrucciones y que el otro tenga interés en aprenderlas.
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