No se necesita poder para ser feliz.
No necesitas ser un alto cargo y mandar sobre muchas personas para llevar una vida plena.
No necesitas estar por encima de todos y ser reconocido por otras personas para saber cuánto vales.
Pienso que aquellos que necesiten ese reconocimiento para aceptarse y estar satisfechos consigo mismos es porque no aprecian su vida ni se aprecian ni valoran a si mismos.
No se trata de carecer de ambición si no de necesitar estar muy ocupados para no centrarse en su vida y no pensar ni recordar las posibles carencias que no han podido cubrir y necesidades que están por saciar y no son capaces de hacerlo.