|
Hay personas a la que los cuernos les duelen mucho y tardan una eternidad en superarlo, se quedan como traumatizadas y luego ya les cuesta un mundo y parte de otro confiar en los demás. Por lo que cuentas, esa chica es de esas. Yo es algo que nunca he entendido, pero porque tengo una mentalidad muy práctica y hedonista, pero sé que hay que respetar esa manera de pensar y aceptarla. Así que en tu caso solo te quedarían dos opciones:
1. Centrarte en tu vida y dar esta relación por terminada, por mucho que te duela.
2. Aceptar su ritmo y darle ese tiempo que te pide, a ver si sus miedos a la cornamenta se van disipando y, con ellos, comienza a ver las cosas más claras. Eso sí, con esta opción te arriesgas a que al final, junto con sus miedos se vaya también el apego sentimental hacia ti, en cuanto a que este solo fuese una entelequia.
|