|
Hola gente. Como bien dice el enunciado soy una mujer de 42 años y hace año y medio que estoy teniendo una relación informal con un chico de 29. Me gustaría que me ayudaseis a aclarar un poco la crisis mental en la que estoy metida y para eso os pongo un poco en contexto. Este rollo surge a causa de ser amigos de años atrás por coincidir en el mismo grupo de amistades.
He llevado muy bien la situación en el sentido de que en todo momento tengo muy claro que es algo que no podemos llevar a más no solo por la diferencia de edad, que la hay, sino porque nuestro proyecto de futuro es incompatible. Nos llevamos genial y aunque de vez en cuando se ve su inmadurez, propia de la edad que tiene, y a veces a intentando picarme un poquillo con sus amigas con las que tiene sus rollos y algún rebotecillo de celillos leve, el balance es muy positivo. ¿Dónde viene el problema? Pues porque el tiempo pasa y se va creando un cariño y una dependencia emocional, que aunque trabajo mucho para que no aumente más de lo que corresponde en estos casos, a veces no puedo evitar pensar en qué estoy haciendo y si realmente no sería conveniente hacer una despedida.
¿Partes que me llevan a mantenerlo? Que no creo que tenga pareja a corto, medio plazo, incluso contemplo la posibilidad de que quizá nunca tenga; entonces, al llevar bien lo que tenemos (he de reconocer que disfruto de él mucho sexualmente hablando) se podría decir que me aferro a no pasar por ese momento que quieras que no voy a pasarlo mal. ¿Parte por la que me planteo que lo mejor sería dejar de vernos?
Pensar que estoy en una trampa mental, que lo que me mantiene en esta historia son mis creencias y mi necesidad de postergación de tener que pasar por un duelo sentimental. He entrado en una dicotomía de si sí o si no y no tengo forma de salir de ahí. Espero haber explicado bien la historia y me podáis dar algún consejo que me ayude a despejar esta indecisión. Gracias de antemano.
|