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Usuario Novato
Registrado el: 30-April-2016
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Hola, primero que nada quiero dar las gracias por ayudarme en esto.
Verán, el problema que estoy pasando desde hace meses me está matando por dentro. Siento que no puedo comentarlo con amigos porque... bueno, no entienden muy bien las cosas.
Tengo dieciocho años, pero llevo una relación secreta desde que tenía dieciséis. Estoy saliendo con un sacerdote. Tiene veinticinco años y realmente con él las cosas andan bien. Ha sido una excelente persona conmigo y me ama. El problema es mi familia. Mi familia es muy conservadora.
Tengo mucho miedo de que descubran lo nuestro, porque sé que entonces ambos la pasaremos muy mal. No tengo una buena relación con mis padres, por lo que no confío en ellos. Desde que era pequeña ellos siempre me trataron con dureza. Es así que me aterra que algún día se lleguen a enterar de esto. Más aún, sé que me irá mal porque ellos son del tipo de familias que cree en las virginidad hasta el matrimonio, las buenas costumbres y todo lo demás. Pero yo soy la desgracia, al parecer. Sinceramente no soy creyente, pero eso es lo de menos ahora.
Por lo pronto me veo a escondidas con mi novio, siempre con el temor de ser encontrada por algún conocido que les de el aviso a mis padres o, peor, que ellos mismos me encuentren.
Creo que podría llevar bien este problema, pero hay más. Desde que era pequeña siempre fui apegada a mi tío. Mi tío es sacerdote. Hace unos meses descubrí que tiene una relación homosexual con un tipo, que también es amigo mío. No los juzgo, me parece muy bien. Pero sé que mi tío sufre y mucho por esa relación. Intuyo que llevan años así, porque el nivel de confianza y el amor que ambos se profesan es inmenso. Solo que no soporto ver a mi tío deprimido. ¿Por qué no ha dejado la iglesia y el sacerdocio? Porque su padre, mi abuelo materno, es muy conservador y lo trataría como escoria si mi tío deja la iglesia y revela su homosexualidad y su romance. Ya sé que me dirán que ambos, mi tío y su novio, son adultos y sabrán llevar estas cosas, pero siento que es complicado para él, porque de alguna manera yo vivo lo mismo cada día y sé lo que es. Además, hace unos días pillé a mi tío teniendo relaciones sexuales con su novio. Obviamente él notó que lo había descubierto y no me habla desde aquel día. Sé que es por vergüenza. He hablado con su novio, pero él me dice que mi tío esta muy sensible por todo lo que pasó y que le diera tiempo. Sin embargo, no sé cuanto tiempo pasará y eso me asusta, porque lo necesito y mucho. Ya vamos meses así.
Para empeorar todo esto, mi abuelo paterno hizo una revelación hace unos meses. Se divorció de la abuela, con la cual jamás me he llevado bien, y anunció ante todos su homosexualidad. Aquello me pareció perfecto, porque pensé que a partir de eso todo iría mejor para mi tío y, ¿quién sabe?, para mi también. Sin embargo no fue así. El abuelo comenzó a salir con varios hombres, despertando la ira de toda la familia. Mi familia materna, excepto mi tío, no lo quieren ver y ya han demostrado cuanta repugnancia sienten hacía él. Mi padre, su propio hijo, no pierde la oportunidad para soltar comentarios hirientes hacía él. El abuelo es fuerte y todo eso no ha logrado hacerlo infeliz, pero toda la situación que creó nos afecta mucho a mi tío y a mí.
A mi tío porque con todo lo que le ha ocurrido con el abuelo no puede evitar ponerse en su lugar y pensar en lo que pasaría si él dejara la iglesia. Es así que cada vez lo veo más deprimido. Aunque no hable con él, todo lo que siente es notorio para mí. Además, siento que comienza a odiar el ser homosexual, pero al mismo tiempo ama a su novio con locura. Temo que esto afecte su salud.
Y yo siento que no puedo más. Con el terror de ser descubierta, los problemas de casa, las discusiones, la situación de mi tío, esa sensación de estar sola y todo lo demás me esta matando por dentro. Por si fuera poco sospecho que algo ha despertado las alarmas, pues mi madre no deja de lanzarme indirectas hirientes, pero sé que no tiene pruebas de nada e intento evadirla. Sin embargo, me duele mucho que me trate así. Ya sé que nunca fui cercana a ella, pero sé que es mi madre y no puedo soportar tantas palabras dolorosas. Mi padre, por otra parte, no se interesa por mí, pero sé que al descubrir todo esto me echará de casa, me tratará como escoria y me rechazará por el resto de su vida.
Siento que he perdido el rumbo. Aceptaré sus sinceros consejos con inmensa gratitud. Gracias por leer todo esto. Aprecio que se hayan tomado el tiempo de escucharme.
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