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Buenas. Soy un chico de 34 años que lleva 12 de relación (4 de novios y 8 casado) sin hijos.
El último año empecé a recapacitar sobre mi matrimonio y sobre mi constante cesión y adaptación en casi todo (error mío en no poner límites). Así evitaba discusiones y si ella se enfadaba por tonterías (ella es temperamental y perfeccionista) iba yo siempre para intentar arreglarlo o que se le fuera el enfado. Muchos de sus enfados no los entendía.
Hace 8 meses hablé con ella y le dije que quería mi espacio y que no me controlara tanto. Ella trabaja de mañanas y yo a turnos por lo que pretendía que cuando ella llegara a casa, estuvieramos juntos todo el rato (ella dejo ir a sus amigas y se centró en la familia). Su madre es su modelo a seguir con sus ideas.
Cuando le dije que no andaba bien y que estaba cambiando se lo tomó a mal y tuvimos varias conversaciones en las que no hubo acuerdo. Ella no quería que tuviera mi hobbyu deportivo los fines de semana o que lo haga en horas en las que ella está trabajando. No puedo ir con amigos en horas en las que ella está en casa (o viene ella o dice que prefiero a los demás antes que pasar tiempo con ella).
Estos años ha habido cosas que intenté cambiar pero sus ideas son muy rígidas. Me ha revisado el teléfono porque dice que le oculto cosas, que tiene curiosidad que cosas hablo. No le gusta que hable con compañeras por móvil, aunque sea de tema profesional.
Si he salido algunas veces con compañeros, no me lo prohibía, pero se ponía de mala leche o con mala cara y yo iba con sentimiento de culpa e intranquilo. Cuando se lo decía, es porque dice que cuando salía de fiesta (contadas ocasiones estos años), me veía con cara de felicidad y que no puede ocultar su mala cara, que como iba a estar contenta de que me fuera por ahí.
No nos tenemos confianza y me perdió el respeto, porque cuando se le va la pinza insulta o menosprecia. Yo en ese momento le decía que cortara pero nada.
La convivencia, bueno, cada uno con sus cosas. Ella trabaja alguna hora más que yo, pero limpiar, cocinar, comprar y la gran mayoría de cosas, las hacía yo. Aparte de que me gusta que esté ordenado o no me gusta que pasen semanas sin limpiar.
Cuando ella vio que yo pasaba de ella y que no tenía ningún contacto, me dijo que iba a cambiar, que hiciera lo que quisiera, que saliera o que colaboraría más en casa. El tema es que yo le dije que es probable que fuera demasiado tarde y con la sensación de desesperación. Unas actitudes que han sido así siempre no son fáciles de cambiar, sobretodo cuando tienes unas actitudes y pensamientos rígidos que crees que son los correctos.
Yo perdí los últimos meses la atracción sexual y al final hace unos días me fui de casa porque ya no sentía nada como pareja. Aparte de que tenía insomnio y ansiedad, así que corté por lo sano y me fui.
Ahora me siento libre, y no la he echado de menos, pero pienso que necesito tiempo. Ella está desesperada porque si esta enamorada y quiere hablar y conversar que es como se arreglan las cosas. El problema es que hasta ahora no la echo de menos.
¿Alguien ha pasado por lo mismo? ¿Está justificado que esté rompiendo el matrimonio por lo que según ella es la primera crisis seria y que son chorradas? ¿Algún consejo? Gracias
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