|
Estoy desde hace unos meses saliendo con una chica. Al principio todo funcionó más que bien. Había mucha atracción, química, interés y valores en común. Pero desde el comienzo supe que ella hacía poco (5 meses cuando comenzamos lo nuestro) que había terminado una relación muy larga. Ella me dijo que se había separado y vuelto varias veces, pero que finalmente hizo el duelo durante la relación y que había dejado al ex en forma definitiva. Y le creo, ya que noto que lo que todavía tiene pendiente de su relación anterior no son cuestiones afectivas sino temas prácticos como la separación de bienes (que no son pocos), pero eso la afecta emocionalmente, ya que el trato con el ex para eso no es fácil. La cuestión es que después de los primeros meses que fueron un idilio, comenzaron algunos problemas porque comencé a notar que ella reacciona de manera para mí bastante extraña a conductas o palabras mías, noto que tiene miedo de volver a repetir la historia de su relación anterior y eso la pone a la defensiva. Y me comenzó a pedir que vayamos más lento, a decir que se siente bien conmigo pero que desacelere porque quiere compartir conmigo, pero de a poco. Nuestros encuentros de todo tipo comenzaron a hacerse más esporádicos, aunque siempre mantuvieron su calidad. Pero a veces pasan 7 o más días sin que ni siquiera nos veamos, y eso a mí me cuesta. Cuando se lo planteo ella me contesta que me da todo lo que puede en un momento en que apenas puede consigo misma.
Puedo entender el momento que está pasando, por su etapa en el proceso de terminar una relación muy larga con una persona complicada, sobre todo porque yo pasé por lo mismo hace varios años y no es fácil. Además, se le suma stress derivado de incertidumbres en su trabajo. Estoy tratando de cuidar mis conductas para no abrumarla y también mi forma de comunicarme con ella para no despertar sus miedos y resistencias. No me resulta tan fácil, reconozco que soy ansioso y aunque lo vengo trabajando desde hace mucho tiempo en terapia hay algo de eso que siempre va a estar, pero me esfuerzo. Y no dudo de ella. En lo que la conozco hasta ahora, y reconociendo que todavía es poco tiempo, me cierra como persona y como mujer. Si me preguntaran cómo querría que fuese mi compañera, la describiría a ella en todo sentido: físico, personalidad, gustos, valores, en los momentos en que está cercana a mí.
Pero me pregunto si entre una cosa y la otra, entre lo que le está pasando a ella y esa parte difícil mía (la ansiedad) que no me resulta tan fácil controlar, tiene sentido seguir con ella. Trato de pensar que es un momento y que el futuro será mejor, pero la incertidumbre es alta y es difícil transcurrir el presente. Si me lo planteo con sinceridad hacia mí mismo, reconozco que estoy sufriendo y que no sé si ese sufrimiento tiene algún sentido. No quiero terminar la relación, pero estoy dudando si no es lo que debería hacer.
|