|
Hay amistades que duran lo que dura un proyecto o trabajo. No tiene porqué significar que en el fondo les cayeras mal, o te acabaran envidiando, ni nada de eso. Aunque cierto que contestarte a un mensaje no costaba nada... Pero bueno, lo importante es que durante el proyecto funcionaran bien y os entendíais.
Llevo 8 años trabajando en el mismo sitio. Considero que tengo un muy buen feeling con mi compañero más directo. Aún así, durante la pandemia dejamos de hablar al estar en ERTE. Un año y medio sin saber el uno del otro. Yo estaba a mis cosas, él a las suyas, y creo que sí nos mandamos dos mensajes en todo ese tiempo, mucho fue. Ahora hemos vuelto al trabajo y la verdad es que nos hemos echado en cara mutuamente ese distanciamiento, pero al final nos hemos acabado riendo porque hay que tener claras las cosas: sí, nos llevamos bien, nos entendemos, y trabajamos genial juntos. Nos apoyamos cuando hay problemas con uno u otro, nos defendemos cuando no tendríamos porqué, y si hace falta doblar turnos por el otro no preguntamos los motivos. Y eso es genial, es lo ideal en un ambiente de trabajo. Pero hasta ahí. A la hora de la verdad no somos amigos, y la relación acabará cuando acaben nuestros empleos. Es positivo que sepamos llevarnos bien porque al final pasamos mucho tiempo juntos y nuestro departamento depende de que nos comuniquemos... Y aunque en el fondo sepamos que es una relación profesional muy buena, el límite está en nuestra vida personal. No hay inconveniente en ir a tomar algo o programar una cena o comida, pero amigos ya tenemos.
Y creo que a la larga es mejor así. Con los amigos puedes discutir, estar de morros... Lo que conllevaría trasladar los problemas al ambiente laboral también, por muy estoico o profesional que pretendas ser. No tenemos una amistad, puede parecer una pena, pero es lo que más beneficia en el trabajo para ser sinceros.
Fíjate en mi caso ahora... Me han dado "el mando" del departamento pasando por encima precisamente de este compañero que tiene más antigüedad. Y a mi me cuesta horrores "hacer de jefa" en general, pues con él aún más. Para sentirme más cómoda, cada planteamiento que tengo lo consulto abiertamente con el departamento cuándo sería más fácil y rápido, en algunos casos, simplemente implementar mi punto de vista y no consultar nada. Muchas veces siento la necesidad de seguir cayéndole bien, y pospongo directrices que tengo claro que hay que aplicar, o me vuelvo loca buscando una forma de que encaje en los planes sin verse perjudicado (aunque no vaya a verse perjudicado, casi que quiero que se beneficie y me veo yo haciendo más turnos puñeteros u horas). A veces quisiera que me cayera algo peor para ser realmente neutral jajaja
|