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3ª Parte
Alrededor de las 11,00 h. y con la escusa de visitar algunos clientes, salgo de la oficina maletín en mano, rumbo a no sé muy bien qué...claro que lo sé.
Voy por la calle con cara de tonto, sonriendo de oreja a oreja. Para encerrarme.
Al llegar al apartamento y con una hora por delante, empiezo a preparar. Voy abriendo todas las ventanas para que entre toda la luz posible, coloco sobre la mesa de entrada la rosa blanca que compré minutos atras. La dejo de forma que se vea desde la puerta. En la nevera bebida fría.
Me quedan unos minutos así que pienso en cómo voy a recibirte. Me planteo un montón de posibilidades, cambio de idea una y otra vez hasta que decido que iré a por todas. Voy a lanzarme aún a riesgo de salir escaldado, como siempre.
Pareces una mujer de ideas claras, sabes lo que quieres, no lo disimulas en las conversaciones que hemos mantenido, pero...
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