Tampoco podemos pretender que chicas tan jóvenes, especialmente menores, pero incluyo también veinteañeras que apenas tienen experiencia para hacer frente a todo lo que viene después de estas situaciones, que tan solo por edad tienen hasta vergüenza de hablar con sus propios padres cuando les ocurre algo, que saquen los ovarios de ir a hablar (y revivir) primero con policías, luego con médicos, luego con policías otra vez, luego con abogados, con su entorno próximo y finalmente con jueces...
Osea, me pasa ahora algo similar a lo del beso (que es de lo más grave que he sufrido, lo de gente que intenta ligar y es pesado mira tú... Ya aprenderán), y capaz me siento lo suficientemente fuerte y tengo un entorno más estable para sacar pecho y sentirme apoyada como para que no quede solo en una bronca por mi parte.
No podemos pretender que todas las chicas sean capaces de enfrentarse no solo a un agresor si no a todo el entorno... Copón, el caso de la manada... Que estaba mal compartir los nombres de esos energúmenos pero mira qué rápido se compartieron en redes las fotos y redes de la chica.. y que todavía se dudaba de ella aún cuando se demostró que ese grupo había acosado y abusado de otras incluso con sustancias.
Que es verdad que si todas denunciaran, en algún momento comenzaría un cambio, pero también te digo, que es culpabilizar por segunda vez a una víctima que por lo que fuera no se atrevió. La primera culpabilidad viene de una misma, cuando ocurre, porque es inevitable pensar que te has equivocado en algo, cuando no es así. La segunda, saber que no denunciar puede provocarle lo mismo a otra persona. Como si haber sufrido la agresión no fuera suficiente ahora vamos a martizarnos también por lo que no hemos hecho....
En mi caso me pregunté si cuando ese hombre hacía acercamientos no había sido suficientemente clara.. si quizás malinterpretó mi amabilidad... Si no debí aceptar trabajar de noche (¡Cómo si pudiera elegir!). Y mi caso es irrisorio comparado a lo que se ha contado aquí y lo que pasa cada día...
Y luego pues también me sentí culpable después... Aunque debo decir que este hombre cambió de pe a pa, almenos conmigo. Si debí haberle dicho algo a sus jefes de que iba persiguiendo jovencitas. Si debí decirle algo a su esposa. Si debí denunciarle...
Hasta que pensé.. bueno ya, ya basta de culpas. Lo siento pero si este tío es tan imbécil de seguir actuando así y hace daño a otra mujer, no es responsabilidad mía.
Tampoco es que la sociedad sea precisamente un adalid del anti egoísmo... De mi se van a preocupar cuatro personas contadas, y tal vez un terapeuta si pago. Pues ya mejor me preocupo yo misma de mi salud mental, y en ese momento era olvidarme de lo sucedido cuanto antes.
Para tratar de encaminar esto nuevamente al tema.. a mi pareja tras el episodio le pedí también no hablar más de eso. Le llegué a pedir que no viniera a mi trabajo (tampoco estuve mucho más ahí la verdad), porque veía las miradas que le echaba al hombre del beso y para mí era muy incómodo y me tenía en tensión pensar que pudiera perder los estribos. De hecho por pedirle que no viniera, se llegó a pensar que era algo que me había inventado por hacer drama y llamar la atención

hasta que un par de veces nos cruzamos con el hombre y veía como él bajaba la mirada avergonzado. Ahí se lo terminó de creer.
Puede haber muchos motivos para no querer contar con lujo de detalles una mala experiencia. Es más, a veces nuestro cerebro ante un episodio traumático omite información o la va cambiando para "endulzar" una mala situación. Fue uno de los motivos, mencionando nuevamente el caso manada, por el cual no se le daba todo el crédito a la chica... Porque su testimonio tenía lapsos o incongruencias. Sinceramente no sé qué esperan, que una recuerde un trauma vívidamente... Eso no suele ocurrir, al revés.
Ya expliqué otra situación mia en la que me vine a dar cuenta de que algo había pasado veinte años después de que ocurriera. Antes había estado oculto en algún rincón de la memoria...