Había publicado una respuesta como No Registrado sin querer y al parecer la han borrado
Como había dicho, no fue una relación de solo 3 meses. Nos conocíamos de un año antes. A mi ella empezó a gustarme relativamente rápido, su actitud conmigo desde el principio era bastante coqueta y cariñosa, aunque decía no sentir nada especial (hasta a sus amigas les parecía que esto no era exactamente así). Viendo que ella solo me veía como un amigo decidí distanciarme durante un tiempo para no pillarme de alguien con quien no tenía posibilidades. Aun así acabé enamorándome.
Pasamos 2 meses sin hablar y un día volvió diciendo que en todo ese tiempo no había parado de pensar en mí, y que quería que saliésemos juntos. Aquello fue una cosa tremendamente inestable que duró 1 mes. Ella se sentía muy mal porque decía no sentir lo que debería, así que terminó dejándome y casi culpándome de lo que había pasado.
Pasaron otros 6 meses sin hablar, pero como estábamos en casi todas las clases juntos era algo constante tener un sexto sentido que la tenía localizada y se fijaba en cómo se encontraba. También eramos muy conscientes de cuando nos cruzábamos por el pasillo, por mucho que mirásemos al infinito.
Hacia el final del curso decidí terminar con esa situación y retomamos las conversaciones, dejando claro que aquello solo era amistad. Curiosamente todas las conversaciones acababan girando en torno al sexo (algo que antes no pasaba). Un día que salió con sus amigas aprovechó el valor del alcohol para mandarme unos whatsapps diciéndome que no tenía una forma más clara de decírmelo y que me estaba haciendo el loco. Ella dejó a sus amigas. Yo salí de mi casa. Hablamos un largo rato y acabamos liándonos. Me confesó que la otra vez que estuvimos juntos ella atravesaba una fase emocionalmente muy inestable, y que creyó que retomar el contacto conmigo podría sacarla de esa situación. Ahora ella estaba mucho mejor, y quería intentarlo de nuevo. Yendo poco a poco, tomándonos las cosas con calma. Construyendo una relación sólida. Ella quería quererme del mismo modo que yo a ella. Quería ver donde llegaríamos juntos.
Ese fue el principio de los 3 meses de relación de los que hablaba en el primer mensaje. Fueron geniales. De cada pequeño bache la relación salía más fortalecida, y los niveles de confianza, respeto y madurez de la relación también estaban por las nubes. Tampoco faltó la pasión, aunque ahí ya no me meto en detalles. El caso es que ella se sentía muy feliz por como iba todo, pero pronto apareció la sombra de los sentimientos. Una vez confesó haberse sentido muy presionada cuando yo la dije "Te quiero", al no poder devolvérmelo porque no sería 100% sincero y acorde a lo que ella creía que significa un Te quiero. Al final de esos 3 meses de relación estuvimos distanciados por las vacaciones y allí se acabó todo.
Las conversaciones llegaron a un punto en el que parecía que estaba hablando con alguien que me había cruzado por la calle. Ella no estaba bien y era obvio, aún así me decía que no me preocupara, que no pasaba nada, que estábamos bien. A la vuelta de vacaciones quedamos y vi bastante claro lo que se venía encima. Nos sentamos en un banco. Ella no era capaz de empezar a hablar así que prácticamente tuve que ir yo sacándola las palabras. Había llegado un punto en el que ella se había dado cuenta de que no era capaz de sentir nada más por mi. Que lo había intentado con toda su alma, pero que eso es una cuestión de sentir o no.
Entre lloros y abrazos terminó la relación. Nos besamos una última vez, la acompañé al metro, me pidió perdón por el beso, quedo perdonada y se fue. Desde entonces un año sin hablar. Y ahí es donde volvemos a mi primer mensaje.
PS: luchanadj, en amor espurio he dejado de leerte con seriedad. La lírica muy buena, pero has fallado el tiro por mucho. Esta es un persona que se jugó su ya frágil salud emocional por intentar quererme del mismo modo que yo a ella. No sé si puedes nombrar a alguien que haya hecho algo así por ti. Es una de las personas que más admiro y respeto, una persona que hace parecer vulgar al resto. Un alma con una sensibilidad y una humanidad tremendas. Y unos ojos de gata que te atraviesan. Su único error fue que una parte inconsciente del cerebro no me encontrase como el mejor candidato para la reproducción y no produjese una serie de hormonas en consecuencia. Siendo ese su único error, yo la perdono.