|
Estoy pensativa, quizá solo sea una reflexión en voz alta, o una forma de intentar ver el tema un poco más claro. Quizá el tema que traigo se sale un poco de la temática, o quizá se pudiera poner en alguna parte no lo sé.
El caso, imaginad que os detectan una enfermedad grave y que sabéis que en un alto porcentaje puede no tener éxito el tratamiento y por tanto fallecer, ¿os arriesgaríais a asumir el tratamiento?¿estaríais dispuestos a pasar por largos periodos de convalecencia?¿a numerosos efectos secundarios?
¿Realmente merece la pena pasar por todo ese camino cuando el fin es el mismo?
Tengo ideas enfrentadas en este momento.
|