Tampoco podemos simplificar tanto las cosas, ni confundír conceptos. El sexo es sexo, si no lo compras, acostumbra a suceder porque existe un deseo, una atracción o un interés físico por alguien y con alguien. Es el más frecuente en determinadas épocas de la vida y es en general satisfactorio y desestresante, sin más objetivos, buscando calmar instintos y disfrutar.
Luego está el que sucede dentro de una relación amorosa que podría considerarse el sumun, el unicornio mágico, la situación perfecta o... el metódico aburrimiento soso y desganado de los sábados por la noche, al que se le puede añadir el viernes si aun hay algo más de pasión y energia...

.