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Muy buenas, soy completamente nuevo en este foro; de hecho, no sabía ni que existía, supongo que la necesidad genera que aparezcan opciones que en otro momento ni se pasarían por la cabeza de uno.
En fin, intentaré ser breve. Y, sobretodo, muchas gracias por leer esto, quien sea que lo haga...
Esta es la historia que me atormenta.
Hasta hacer unos días, trabajaba en una residencia de ancianos. Allí, hace ya casi dos años, conocí a una compañera, mucho más joven que yo (yo 35 y ella 20), pero con la que siempre tuve una gran relación.
A lo largo del tiempo, nos fuimos llevando mejor y mejor, y llegado un momento, no mucho después de empezar a trabajar juntos, me di cuenta de que me gustaba (mucho). Sin embargo, nunca dije nada. El tiempo pasó y coincidencias de la vida, empezó a invitarme a diferentes planes, aun a pesar de que tenía novio. Nada pasó, y yo enfrié la situación. Por lo que nada pasó, durante mucho tiempo.
Hace unos meses, cuando la relación con su ex pareja tocó fondo, volvió a invitarme a planes con ella. Finalmente acepté, y con el devenir de los encuentros que tuvimos, al final acabamos "enrollados" o como queráis decirlo.
Aunque empezó muy bien, de repente la cosa empezó a ponerse extraña, ella empezó a actuar de manera fría, pasó de organizar cosas a dejarme relegado a ser uno más, y aunque cada vez que quedábamos acabábamos en la cama, la situación era muy dura para mi. Yo me enamoré, y a ella se le metió en la cabeza que quiere marcharse y dejarlo todo, incluida su propia familia. Ella ha tenido una vida dura por culpa de ellos, en fin...
La cuestión de todo esto, es... El lunes pasado nos vimos por última vez, acabamos en la cama después de una conversación en la que ambos dejamos claros posturas opuestas, y no hemos vuelto a hablar. En parte mi intención es doble, dejarle tiempo y espacio para que piense y que, mi silencio le sirva para decidir si soy o no importante en su vida.
Mi pregunta es... Debo hablar con ella? Debo renunciar a mi plan? Realmente estoy haciendo lo correcto?
En otras circunstancias nunca preguntaría algo así de buenas a primeras. Pero estoy tan confundido y estoy pasándolo tan mal, que cualquier ayuda, por pequeña que sea, es un oasis en el desierto.
Parece increíble que a mis 35 años, y después de todo lo vivido para bien o para mal con mujeres, nunca, ni por asomo, lo haya pasado tan mal, y me haya sentido tan enamorado y perdido como hasta ahora.
En fin, gracias. Gracias de todo corazón...
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