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La reunión del sábado era todo un plan para una fiesta de compromiso, las amigas que me habian cancelado días antes estuvieron presentes, algunas otras personas s que solo conozco por el activismo LGBT+ y poco más, me pareció extrañisimo llegar al bar al que íbamos y ver a tanta gente conocida cuando se suponía que solo estarían amigas de mi chica y de pronto pasó, mi chica se arrodilló, sacó una cajita, balbuceé algo, me preguntó si aceptaba ser su esposa, balbuceé que si, me puso un anillo, le dije que si otra vez creo que gritando, sin levantarse sacó otra cajita, la abrí y contenía otro anillo, entendí que era mi turno de arrodillarme así que lo hice, pero ella me dijo que no, que ella era la única que debía arrollidarse esta vez, así que conmigo de pie y ella de rodillas le coloqué el anillo, se puso de pie, beso, abrazos, abrazos de todos los presentes y fiesta hasta que llegó la hora de cerrar el local.
Todavía no me repongo de la fiesta, nos casaremos el 24 marzo, ella ya ha planeado todo, hasta el último detalle, solo necesito darle mi lista de invitados.
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