|
A placer, me toma y me deja como le parezca necesario, yo sufriendo a diario rogando al destino para no encontrarme con ella, ahora trato de alejarme pero no duro tanto, es igual siempre, me muero por ella y lo sabe, sé que no es algo recíproco por eso sigo intentado alejarla para siempre de mi, cómo hacer para no escuchar su nombre, para olvidarla toda la vida, olvidar las tristezas y alegrías, mi esperanza se agotó, mi corazón se canso de esperar el día, el día en que me quiera, pasar por su casa y sentir el vacío triste, desde lo más profundo de mí quisiera escapar de esta cárcel de puertas abiertas, pero tengo los recuerdos anidando en mi pecho, cada noche como si estuviera cada segundo tatuado en mi piel, días de armonía... pero duele tanto el veneno de este amor, necesitaré cien años para olvidarla, no puedo vivir sin ella, aun así como estoy ahora movería cielo y montañas para tener un segundo su mirada, como un perro a sus pies, no es una más de las que se van o se quedan, pasan los días, semanas, sigo igual tal cual con un corazón deshabitado, alguien vivió en él, pero todo es insignificante, es un lugar vacío. Ahora no se si este dolor dure para siempre, toda la vida y lo que me queda, no me nombres, tal ves así pueda olvidarte.
Necesitaba desahogarme, salu2.
|