|
Holas
La verdad es que hace muy poco que conozco este foro pero a veces uno necesita desahogarse con unos perfectos desconocidos, asi que os contaré mi historia.
Hace casi 2 años empecé una relación con una compañera de clase, en la universidad. Hacía ya tiempo que no conocíamos ( casi un año), nos llevábamos muy bien y esa amistad dio un paso más. Congeniamos muy bien, los días pasaban y yo nunca había sido tan feliz. Hicimos muchas cosas juntos: teniamos muchos intereses i hobbys compartidos y fuimos a museos, cines, exposiciones, teatros... A ambos nos gustaba viajar, y siempre que había dinero salíamos a trotar por el mundo. Su família me trataba muy bien i viceversa. Con todo esto quiero decir que estábamos muy bien y nos queríamos mucho.
Aunque no todo fueron rosas, pues siempre hubo un tema de discusión recurrente, y aunque era muy ocasional que surgiera, siempre estallaba con fuerza. Era un cuestión de carácter, pues ella era muy activa y siempre quería hacer cosas distintas y nuevas. Yo en cambio soy un poco más pasivo, no porque no quiera hacer nada, sino porque siempre me he dejado llevar bastante por la gente. Con esto quiero decir que siempre tenía ganas de hacer algo, pero normalmente era ella la que proponía las cosas, y como a mi ya me iban bien ( qualquier cosa con ella me parecía bien) pues siempre hacíamos un poco lo que ella quería. A ella esta actitud le disgustaba mucho, y las pocas broncas que tuvimos fueron por esto. En cualquier caso, lo hablábamos y siempre seguíamos adelante otra vez a tope.
O al menos siempre fué así hasta noviembre del año pasado. Como cada vez que salía el tema, me pillaba completamente desprevenido. Por aquel entonces yo estaba muy contento con todo: el verano pasado lo habíamos pasado genial y cada vez más me veía con esa chica para siempre. Pero no. Otra vez apareció ése problema de fondo. Y esa vez fue la última. No os podría explicar como me sentí cuando de sopetón me suelta un "lo siento, pero es que ya no se si te quiero lo suficiente para seguir". Ella me pidió tiempo pero esa vez parecía definitiva. Desde entonces todo fue en caída libre: nos veíamos casi a diario pero estaba tan fría y distante conmigo que no parecía que fueramos nada. Algún fin de semana nos veíamos y estábamos juntos como antes, casi ansiosamente diría, como ecos del pasado. A finales de enero (2010) se acabó definitivamente. Me dijo que ya no quería seguir conmigo y yo me hundí como el Titanic.
Todo fue tan rápido y brusco... Verla casi a diario por la universidad era un suplicio. Mirarla y ver que sus ojo dicen "lo siento, ya no" me dejaba abatido. Pero con las semanas, todo fue a peor, pues ella ya había tomado su decisión y yo aún no entendia cómo la había perdido. Me sentía fatal: triste, enfadado y optimista a la vez. Ella intentaba matener nuestra amistad, pero yo aún no podia aceptarlo y discutíamos. Finalmente un día me soltó de todo, y me dijo que ya estaba bien de que me rebolcara en la mierda, y que si tambíen quería hundirla a ella y que ya no me quería. Que nuestros carácteres eran incompatibles y que nos llevamos bien porque compartíamos muchas aficiones.
3 meses después todo sigue igual de negro para mi. La echo mucho de menos, mucho. Me siento tan solo y desgraciado... Sobretodo fracasado y frustrado porque una relación que pensaba que duraría muchos apenas ha llegado a 2 años. Frustrado por haber confiado tanto en alguien para luego esto. Sinceramente, me cuesta creer que pueda volver a confiar y querer tanto a alguien, porque el recuerdo de este dolor será como una coraza. Además la veo casi cada día y la veo bien, que tira adelante. Eso aún me hunde más.
Bueno, creo que dejo aquí la crónica.
PD: Si alguien lo lee entero es merecedor de una medalla xD
PD2: Al ser el texto largo he intentado que sea coherente y sin faltas. Algunas se avrán hescapado. Perdón!
|