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Creo que es un esteroptipo que se autorefuerza; si uno es feo, dirá "bueno, por lo menos soy listo"; si uno es feo y tonto dirá "bueno, por lo menos soy bueno"; y como la bondad de cada uno es subjetiva, todos somos los buenos de nuetsra propia película. Nadie, ni un guapo ni un feo, ni un listo ni un tonto, ni un bueno ni un malo, piensa de si mismo "Joder, soy un hijo de **** y me encanta", con algunas excepciones de auténticos cabrones. La bondad es un examen en el que te auopuntuas, y es fácil y tentador, si tienes malas notas en otras categorías de la vida, ponerte un sobresaliente. A un feo se le ve en la cara que lo es. A un idiota se le cala en una conversación; a un antipático lo mismo. Pero nadie sabe si eres bueno o malo hasta que no le has ayudado o le has hecho una putada. Es fácil mentir a los demás y a uno mismo, sobre la calidad moral. Facilísimo.
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