|
Hola.
Soy una chica que, por lo general, no me dejo tocar por nadie. Pero tengo el pequeño problema de que, cuando me enamoro, pierdo todos los sentidos y vivo el momento como si fuera a durar para siempre.
Esto me ha hecho plantearme lo que pasaría si el hombre que me interesa me invita, un día, a cenar o a hablar de algo. La famosa primera cita. Teniendo en cuenta que ya existe un amor previo por mi parte y que ya lo tengo idealizado de cara al futuro (lo veo para largo si se decide a dar el paso), me gustaría saber qué tendría de raro que me acostara con él en un primer encuentro y por qué sería un riesgo perderlo para siempre.
Entiendo que el pensamiento sigue siendo retrógrado en ese aspecto, pero no estoy de acuerdo con que dos personas que quieren hacer algo se contengan. Lo que no entiendo es por qué el dejarse llevar podría ser motivo de que no haya segunda cita o ya un hombre no te vea para una pareja seria y formal. ¿Reprimirse te hace más santa?
Otro miedo que tengo es la virginidad. Si a un hombre no se le dice nunca que eres virgen, ¿se va a dar cuenta en la primera relación sexual? Es decir, ¿se puede molestar por ocultar ese detalle?
|