Ayer tuve una conversación con una amiga que se encontraba en la misma situación que yo. Ambas siempre fuimos las dejadas, las que luchábamos por la relación hasta el final, pero siempre nos veíamos obligadas a abandonar la batalla.
La cosa es que ella dijo algo que llamó mi atención, ¿por qué no soy yo nunca la que dejo de querer o la que tiene dudas de peso para terminar una relación? No lo dijo como si quisiera encontrarse en esa situación. Ambas somos conscientes de que dejar a alguien no es nada fácil, solo que, al igual que ella, yo también me hago esa pregunta. No sé lo que es dejar de querer a alguien y sentir que tengo que terminar con ella. He tenido tres parejas, totalmente diferentes, y nunca he sentido algo así. Siempre he acabado amando sus diferencias y aceptándolo tal y como es, aunque uno siempre se queja por tonterías.
¿Es que estoy destinada a ser la eterna dejada? jaja
