Concuerdo con las últimas respuestas y añado que también la química hace su parte. Al menos esa conclusión saqué del último muchacho con el que me lié... CRÉEME que no me gustaba físicamente (excepto quizá su altura) y duramos desde febrero hasta hace unos pocos días con una relación de amigovios. Cuando empezamos, el chico esté no me atraía para nada, lo conocía de antes, pero recién hablamos un poco y nos besamos en una fiesta, luego -a puro charle por WhatsApp- quedamos de volver a vernos y creo que por esto de la química se dio la cosa (y todos me decían que era demasiado linda para estar con él y blabla) o sea ya ves que hay de todo en éste mundo