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Tengo vergüenza de contar lo que estoy viviendo, pero tengo que desahogarme en algún lado, pensé visitar a un psicólogo pero me imagino la situación y es imposible. Llevo 4 años de casado y cinco de juntos, mi mujer es de mi edad, un año y medio menos, yo tengo 32 y ella acaba de cumplir 31. Es hermosa y culta, fui la envidia de muchos cuando ella se quedó conmigo, porque casi todos la codiciaban.
Es una mujer de buen corazón, le preocupan tanto los niños, como los pobres y ama a todos los animales. El único problema es que se descontrola cuando se enoja y puede llegar a decir o hacer cosas de las que después se arrepiente. Pese a los problemas que voy a contarles, la amo mucho y no podría imaginar la vida sin ella.
Ella ha dejado su trabajo porque hemos decidido centrarnos en tener un hijo, a mí me va muy bien en mi profesión y ella tiene algunos problemas heredados de su madre a la que se le interrumpieron 4 embarazos.
A principios de año tuvo un aborto espontáneo, fue devastador. Y además los problemas se agravaron, pierde el control cada vez más seguido, grita demasiado fuerte y me amenaza con abandonarme, que para mí es lo peor, si es peor que todo aunque nadie llegue a entenderme.
Ella no es ella cuando se enoja, y varias veces me gritó, me insultó y me arrojó cosas que esquivé como pude, pero la semana pasada me golpeó físicamente varias veces. Yo nunca había vivido situaciones como esta, así que me quedé paralizado, es horrible hasta sollocé, no del dolor porque no llegó a hacerme daño en el cuerpo, pero me sentí tan mal, tan humillado y dolido moralmente que aún no me puedo sacar la congoja en la noche.
Mido 1,84 metros y peso casi cien kilos, podría defenderla de cualquiera que se metiera con ella, pero cuando se enoja siento tanto terror que no puedo defenderme.
Estos días que pasaron fueron terribles, aunque ella me pidió perdón y juró que nunca más haría algo así, pero pienso que si no se trata nada cambiará. El primer problema que me surge es como haré para pedirle que se trate, podría comenzar otro problema grande si le cae mal.
He resuelto que aunque sea algo terrible debo esperar a que se descuide y vuelva a golpearme, ahí sí que me animaría a pedírselo. Me doy cuenta que debe sonar espantoso lo que acabo de decir, pero no encuentro otra salida. Y como dije antes, la amo como nunca amé a ninguna mujer y como nunca imaginé que se podía llegar a amar.
Parece ilógico pero es así, ella también puede ser una mujer muy serena, y yo estoy dispuesto a luchar a su lado para superar esto. Cuando la miro a sus ojos divinos me transporto a otro universo y me pregunto cómo puedo estar al lado de una mujer tan hermosa. Después pienso que parece una verdadera diosa, pero es una mujer y aunque yo no sea merecedor de ella tampoco lo es ningún otro hombre, porque aunque a veces me sienta menos que ella, no me siento menos que ningún hombre.
Sexualmente nos complementamos muy bien, ella fue muy sincera desde el principio, es sincera siempre, me dijo que en ese terreno era difícil llevarse bien con ella porque le cuesta compenetrarse y además no le gusta hacer nada, salvo recibir todo lo que un hombre tenga para darle, y si hace las cosas bien y tiene paciencia ella puede llegar al orgasmo que le cuesta mucho. A mí me gusta ser cien por ciento activo, ser el que le produce placer. Así que cuando me contó eso en nuestra primera vez para mí fue como un afrodisíaco.
Vuelvo a repetir que la amo una vez más. Y mi mayor preocupación es que si no se arregla esto de sus ataques de furia, algún futuro hijo podría sufrir toda esta situación y eso no lo deseo para nada. Preferiría si ella no puede cambiar no tenerlos, pero tampoco quiero sufrir tanto maltrato.
Por favor, si a alguien se le ocurre algo se lo agradeceré de todo corazón. Pero pido que nadie se burle. Gracias.
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