|
Buenas.
Hablo de algunas personas que están en pareja y cuando quieren romper no lo hacen diciendo las cosas claras. Si no que siguen una serie de tácticas para cansar a la pareja y que sea ella quién rompa.
He observado por propia experiencia y por experiencias ajenas que esta táctica es siempre la misma: empiezan a contestar los mensajes cada vez más tarde y cada vez más escuetos, con menos ganas, dejan pasar muchas horas o incluso hasta días para responder, también van poniendo excusas para no quedar con la pareja, excusas como que están muy ocupados con el trabajo, que están enfermos, que les ha surgido un problema, que el coche está roto ect... excusas cada vez que saben que se acerca el día de ver a la pareja. O bien crean ellos mismos problemas de la nada para crear conflictos y así que la pareja explote y se canse, o bien silencios prolongados para que la pareja se inquiete y entre en incertidumbre, desconcierto,estrés y salte. Digamos que van tensando la cuerda y poniendo a la pareja al límite mediante pasotismo,con indiferencia y conflictos para que ésta por fin se agote y les diga que quiere dejar la relación. Aunque siempre la pareja, totalmente desconcertada y angustiada,inquieta porque ya algo se intuye, o algo en su interior se retuerce y se enciende la alarma,les preguntará antes el por qué de esas actitudes, que por qué está tan extraño o qué le ocurre, a lo que el otro dice que no ocurre nada,que todo está bien, incluso pueden soltar todavía algún "te quiero" pero después de que se les pregunte y nieguen que ocurra algo, siguen con la misma actitud de pasar de su pareja y creando conflicto hasta que ya por fin consiguen el objetivo, cansar, reventar y hacer explotar a la pareja y que por fin rompa la relación. La llevan a un punto en el que no les queda otra opción que romper. Pero lo insólito es que algunas de estas personas siguen negando que querían romper con la pareja, incluso se ponen en un rol de víctima fingiendo que no se esperaban nada de eso y que la pareja es mala por dejarlos así abruptamente , pero le dicen a la pareja que ya no quieren volver con ella por lo mal que se ha portado y el daño que le ha hecho, cuando realmente ellos desde el primer momento estuvieron provocando esa situación con toda la intención.
Otros sí que optan por seguir pasotas cuando la pareja ya les da el gusto de romper y ni se inmutan.Pero he visto más el primer caso en el que después de provocar la ruptura indirectamente,se hacen los sorprendidos incluso niegan que querían dejar la relación cuando está claro que sí querían y sus actitudes lo dicen todo porque realmente se les ve que no querían seguir con la pareja y que la pareja les ha hecho un favor.
Y yo me pregunto, aparte de la cobardía, qué tienen estas personas en la cabeza? Qué clase de personas son?
Porque en adultos lo lógico es que cuando ya no se quiere estar con una pareja se le diga aunque sea doloroso.
¿Por qué hay gente que es capaz de perder el tiempo en seguir deliberadamente una serie de tácticas para provocar que la pareja rompa cuando es mucho más "sencillo" coger y decirle a la pareja que se acabó. Menos tiempo se pierde por parte de ambos hablando las cosas claras en lugar de andar con estos "juegos de desgaste" diría que bastante crueles durante días,semanas o hasta meses.
Y encima de todo, algunos, cuando ya la pareja los confronta directamente y les pregunta o los deja, todavía niegan que no querían romper cuando realmente han visto el cielo abierto y su deseo cumplido,por qué hacen esto?
Es que sencillamente la forma de actuar de estas personas es un enigma retorcido que me gustaría comprender. En personas adultas esto me resulta inquietante. Esto es ¿producto de inmadurez, algún trastorno mental, maldad o es lo más normal del mundo?
¿Tenéis alguna experiencia así o se lo habéis hecho vosotros a alguna pareja?
|