|
Usuario Experto
Registrado el: 27-May-2023
Mensajes: 634
Agradecimientos recibidos: 275
|
Llevo 2 años y medio saliendo con un chico de mi edad, 32. Nos presentó un amigo en un momento de mi vida en el que yo no estaba interesada en conocer a hombres, pues disfrutaba de mi soltería y ya tenía ligues para citas ocasionales. Con este chico todo ocurrió muy rápido, aunque por mi parte no fue un flechazo. A la semana de conocernos ya me presentó a sus amigos de toda la vida. La tercera semana me dijo que iba en serio y no me quería compartir con nadie. Me asusté un poco porque no estaba acostumbrada a ir tan rápido en las relaciones. Pero al final decidí darle oportunidad.
Al principio conectamos muy bien porque ambos compartimos pasiones: viajes, deportes y aventuras. Y el sexo era bastante bueno (lo sigue siendo). Pero rápidamente se vio que nuestros caracteres no son muy compatibles y eso ha ocasionado más de un problema, aunque los hemos ido resolviendo.
Durante 2 años nuestra relación fue normal, con sus momentos buenos y malos, nada fuera de lo común. Casi todos los fines de semana y los festivos los pasábamos juntos.
Desde febrero todo cambió radicalmente, pues él decidió irse a vivir a 2000 km de distancia. Meses atrás ya me había estado comentado que estaba cansado de vivir en la misma ciudad. Yo misma le apoyé con la idea de mudarse porque entendía cómo se sentía. Al fin y al cabo, a ambos nos apasionaban los viajes. Pero no pensé que todo ocurriría tan rápido: en cuestión de dos semanas hizo las maletas y compró el billete. Tres semanas atrás ni siquiera tenia claro el destino ni había preparado una mudanza. Tampoco imaginé que elegiría un lugar tan lejano y de difícil acceso. Se ha ido a una isla, sólo puedes acceder en avión o barco.
Su trabajo es 100% online. Puede trabajar desde donde sea. Si yo trabajase en lo mismo, probablemente me pasaría la vida viajando, pero la realidad es que no tengo esa facilidad para cambiar de residencia. Y aunque puedo empezar de cero en otro lado, el lugar que él ha elegido no me gusta. Y ya se lo dejé claro.
Siento que no me ha tenido en cuenta a la hora de elegir el destino. Cuando yo le animaba a cambiar de aires, lo hice pensando en que yo le seguiría más adelante. Pensé que mientras podríamos seguir viéndonos al menos dos veces al mes porque serían 4-5 horas en tren o coche. No contaba con que iba a depender de un avión y de los precios abusivos de las aerolíneas. No tenía pensado estar en una relación a distancia por tiempo indefinido.
En junio intenté hablar con él sobre el futuro de la relación. Sus respuestas me dejaron con más dudas que antes. Primero, no sabe cuánto tiempo va a estar en ese lugar. Es incapaz de hacer una estimación.
Segundo, a la pregunta cómo ve el futuro de la relación, me respondió diciendo "no te comas la cabeza con el futuro, vivamos el momento", "yo sólo sé que quiero seguir contigo" y "yo no te ato a mí, eres libre de elegir si quieres seguir conmigo". Respuestas muy parecidas a las que he dado yo a amigos con derechos cuando no quería nada serio. No esperaba eso de mi pareja
Después, me acusó de que ni él ni su familia me importaban. ¿¿¿??? Me dijo que si yo le hubiera dado prioridad a él, quizás no se hubiera ido. Me quedé de piedra y le pedí ejemplos de las situaciones en las cuales según él, no le he dado prioridad. A lo cual respondió que en ese momento no se le ocurría ninguna. Tampoco pudo decirme en qué se basa para afirmar que su familia no me importa. No tengo ni idea de cómo espera que me comporte con sus familiares. Yo pensaba que con su madre y sus hermanas me llevaba bien, relación basada en el respeto. Él estuvo un mes de vacaciones conviviendo con mis padres y nunca los trató de forma especial.
En abril fue el cumpleaños de su hermana pequeña y yo puse una importante cantidad de dinero. Los demás invitados colaboraron con mucho menos y eso él lo sabe perfectamente.
Somos de culturas diferentes y aunque ambos nos hayamos criado en España, es inevitable que haya alguna diferencia en el trato y las costumbres, pero eso él lo sabía desde un principio. No entiendo que venga con reclamos de ese tipo después de dos años saliendo.
Hasta el momento ha venido sólo una vez para verme, en julio, y fue gracias a que yo le recordé que no estaría mal que se pasara. Antes de viajar le estuvo poniendo pegas a todo: estaban los billetes muy caros (a él le salen bonificados, paga el 20% del precio de mercado), no tenía dónde quedarse (está la casa de su madre, le ofrecí la mía aunque vivo con mis padres, propuse irnos a un hotel), tenía mucho trabajo y no iba a poder dedicarme tiempo, etc. Hasta me dijo que no le apetecía venir por lo complicado que sería....y que si viene, sería sólo por mí (qué menos, no?). Yo cuando he ido a verle, he viajado únicamente por él, no porque tuviera que hacer otras cosas.
Al final, durante su visita no nos fue mal, pero no puedo pasar por alto su actitud antes del viaje.
La semana pasada fui a verle por cuarta vez y cuando nos despedíamos, me comentó que pensaba venir en diciembre y pasar las fiestas con su familia (y aprovechar para verme). Yo le propuse que viniera en noviembre porque en diciembre no voy a estar, viajo por asuntos familiares. Y volvió a salir con la excusa de lo difícil que le resultaba viajar y que si viene quiere compaginarlo con otros asuntos. Intuyo que si por él fuera, no nos veríamos hasta que yo pueda viajar de nuevo (no antes de febrero).
Parece que cree normal que el esfuerzo principal lo haga yo. Es verdad que se ofreció a correr con la mitad de los gastos de mis billetes (idea que rechacé), pero no tiene en cuenta que un viaje no supone sólo gastos de los billetes, también significa reorganizar mi agenda y mi trabajo. Los días no trabajados no los cobro. Además, en todo el año no he podido hacer otros viajes que me gustaría porque he ido a verle. Sacrificios que no me importaría hacer por él si viera reciprocidad por su parte. Es verdad que cuando voy no pago alojamiento y él organiza las actividades. También me ha propuesto que invite a mi familia (cosa que no he hecho), pero eso no me sirve de mucho. Yo quisiera pasar más tiempo en persona con él, no tener alojamiento gratuito en una isla que me es indiferente por muy turística que sea.
Desde hace unos 3 meses se ha vuelto celoso (antes no lo era o al menos no había dado señales de ello) y además de preguntarme repetidamente si me veo con otros, me ha advertido que si solamente llega a sospechar que le engaño, me dejaría, aunque no tuviera pruebas (de lo cual no me cabe duda porque sé que a su ex la dejó con esa excusa, contado por él mismo). Parece que lo único que le importa es que no le ponga los cuernos porque hasta el momento no parece echarme mucho de menos.
Siento que la única que se esfuerza por la relación, soy yo. Al principio era él quien insistía y se esforzaba por gustar y conseguir ser mi novio. Creo que no se toma en serio lo nuestro. Tengo la sensación de que está conmigo sólo por sexo y porque le gusto físicamente. Sabe que yo no le daría exclusividad si no fuésemos novios y supongo que mantiene la etiqueta únicamente para evitar que yo salga con otros. Al menos eso es lo que empiezo a pensar.
Esta situación me está generando suficiente malestar como para replantearme la relación. Nunca he sido de quedar con mis novios a diario. Podría estar muy a gusto viendo a mi pareja cada 15 días. Pero verle cada mes y medio o cada dos meses...eso ya es demasiado. A veces pienso que sería mejor no verle en persona y limitarnos a llamadas y videollamadas (y entonces me preguntó para qué querría una relación así).Después de pasar 4-5 días intensos con él, el bajón que me entra es horrible. Me cuesta volver a la rutina y aceptar que no le veré en 2 meses.
Ya me ha quedado claro que si vuelve, lo hará forzado por trabajo. No volverá por mí. Tampoco le he visto dispuesto a buscar otro destino que nos guste a los dos. No sé si espera que yo al final ceda y acepte irme a la isla con él. Yo le dejé muy claro que no es mi ambiente.
La duda que tengo es si hablar otra vez seriamente con él y exponerle lo que me gustaría que cambiase, o ya de una comunicarle que no quiero seguir con la relación y decirle adiós.
|