|
Amiga no le busques tres pies al gato, las informalidades que te hacía el chico con eso te mostraba lo que eras para él y como lo permitías y él se hacía el molesto, pues fluyó solo de su lado pero también permitías porque era el respeto que te dabas a tí misma, aceptar migajas, servirle de hotel de una noche, que podía llegar a la hora que quisiera, no salían de ahí pero el cucaracho te contentaba con hacerte creer que eras su novia y te presentaba a la familia, no amiga, no te engañes tú solita.
|