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Avatar de Xaviskywker
 
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Hola gente del foro

Voy a contarles mi historia de vida, espero no ser aburridor, es algo extenso, pero quiero contarlo para sentirme mejor y para tener tema para hablar con ustedes.

NO ME DISCULPARE POR SER INFIEL

Fui criado viendo a las mujeres como lo más sagrado del planeta, se me enseñó que deben ser respetadas, obedecidas, e idolatradas. Crecí bajo el cuidado de mí madre y de mí abuela paterna, mientras crecía vi y escuche a muchas sufriendo por malos tratos, infidelidades e irresponsabilidades de parte de los hombres, siempre pensé en que jamás sería uno de esos hombres.

En cuanto empecé a sentirme atraído por ellas creí que un día iba a conocer a una y ella sería la única para el resto de mi vida, idea que cambio durante mi adolescencia cuando tuve el arrojo de acercarme y buscar esa chica especial, lo intente con lo que había aprendido de niño. Pensé que sería infalible mi conquista siendo ese hombre que escuchaba que todas buscan, lejos estaba de la realidad, fueron esos días cuando conocí el efecto de la frase “yo también te quiero, pero como amigo”.

Aprendí en aquel entonces la primera lección, en realidad les gustan los hijos de ****, observe como era el comportamiento, la forma de vestir, de hablar y de tratarlas de los que tenían éxito, en primer lugar estaban los bravucones de la clase, el segundo lugar lo disputaban entre los chicos guapos y los que tenían dinero y al final de la lista estábamos los normales.

La segunda lección que aprendí en mi vida sentimental fue que a pesar de parecer estar enamoradas, las mujeres nunca están conformes con nada, prefieren el bravucón de la clase creyendo que lo van a convertir en un chico bueno. Así pasaron algunos años donde también aprendí que la posibilidad de que una relación sea para siempre es casi inexistente.

Gran parte de mi juventud paso de una relación a otra con algunos tiempos de soledad, algo cansado ya de ponerme el traje de chico malo quise ser yo mismo para conquistar, difícil, ****-mente difícil, no encajaba para nada y me tildaban de aburrido, en esta etapa aprendí a ser paciente, no había afán, era incomodo por que empezaron los tiempos de ver a mis amigos formar sus propias familias y ya estaba muy viejo para estar viviendo con mis padres.
La soledad de la independencia apretaba un poco, pero se iba el tiempo entre el trabajo y otras actividades, por esos días recibí de la vida una nueva lección, hay mujeres que por más enamoradas que estén siempre las va a afectar mucho el “qué dirán”, vi los ojos de una chica aparentemente enamorada, cortar su relación conmigo por el hecho de yo nunca le agrade por completo a sus amigas y algunos familiares, nada que hacer.

Al fin llegaría mi último curso intensivo de relaciones humanas; por algunas malas decisiones me encontraba en una mala situación económica, eso sumado a un aislamiento de mis amistades por temas de responsabilidades de adultos (familias, hijos, trabajos), yo era en ese momento el único de mi grupo que no estaba en una relación, aun no tenía hijos, no trabajaba de la misma manera que ellos, apretaba fuerte la soledad por esos días.

Un día, en medio de una de mis maneras de ganarme la vida, conocí a una chica que tenía algunos problemas en su casa, quise ayudarla un poco y resumiendo, una cosa llevo a la otra, así que nos enamoramos, durante algunos años encontré en ella una persona que valoraba todo lo que yo había aprendido, para ella era perfecta toda esa doctrina con la que yo había crecido. Así que decidimos compartir la vida y tuvimos un hijo.

Sin embargo aquí fue el comienzo del final de esta relación, antes de vivir juntos siempre buscaba trabajos que me dejaran tiempo libre para estar con ella y hacer deporte, pero eso tuvo que cambiar cuando ella quedo en embarazo, así que tenia menos tiempo para estar en casa. Las sonrisas y los abrazos al llegar empezaron a desaparecer, ya no era una persona especial para ella, su forma de hablarme y de tratarme se parecía mas a la de un jefe y un empleado, mi mal carácter empezó a aparecer pero aun así yo siempre estaba buscando hacer lo mejor por ellos.

A pesar de que contábamos con bastante ayuda para cuidar del niño ella decidió no trabajar más, se encerró únicamente en los cuidados del niño y yo pase a un segundo plano, había días en los que únicamente me dirigía la palabra para asignarme una nueva tarea. Ahora al ella no estar trabajando el dinero se hizo escaso y no encontró mejor solución que irnos a vivir a casa de sus padres.

La relación se estaba volviendo insostenible, yo buscaba abrazos y algo de cariño y solo recibía reproches, a pesar de que ella no estaba trabajando seguía repartiendo las tareas de la casa por mitad, así que aparte de trabajar debía llegar a completar las tareas de la casa mientras ella ya estaba durmiendo. Ella cada vez hacia menos cosas, llego un momento en que solamente lavaba sus pijamas y la ropa del niño, la parte de la casa que ocupábamos estaba hecha un desastre, hubo veces en que al llegar de trabajar ni siquiera encontraba algo para comer, sumado a esto ella empezó a desarrollar un mal carácter terrible. Cansado de sentirme como el peor hombre del mundo discutimos y me fui de casa.

Con mi ropa y algunas cosas llegue a casa de mis padres, tuve que dormir en el sofá porque mi economía no daba para nada mas, tuve algunas discusiones con ella para poder ver al niño y así estuvimos separados durante 6 meses mas o menos. Las discusiones entre nosotros disminuyeron y no se quien de los dos lo decidió primero pero volvimos a intentarlo.
Al principio estábamos viviendo separados, nos veíamos todas las tardes y pasábamos los fines de semana juntos, sin embargo la relación ya no era la misma, ella era algo mas distante y ocasionalmente fría, nuestra intimidad se deterioró demasiado y yo la verdad me sentía algo triste, mis sentimientos por ella eran claros, pero esa falta de cariño físico me empezó a dañar la mente, hasta que termine hablando con otras mujeres en páginas de citas, nunca fui mas allá de chatear, pero por un descuido de mi parte ella se entero y creo un perfil falso, trató de concretar algo conmigo pero algo me hizo ver que era ella, así que la evidencie y discutimos. Realmente duro poco ese problema aparentemente, le explique mis razones y pareció aceptarlas y entenderlas, cerré esas cuentas y continuamos con normalidad, la verdad que nuestra intimidad y trato mejoro bastante después de eso.

Entonces mi trabajo mejoró bastante y empece a estudiar algo mas para mejorar mi situación, finalmente conseguí un mejor empleo y empezamos a vivir juntos de nuevo en casa de sus padres porque ella aun no tenia trabajo. En cuanto ella consiguió empleo nos mudamos a un sitio independiente cerca de la casa de mis padres que era mas económico, mi mamá nos ayudaba con el cuidado del niño mientras ella llegaba a la casa, solo eran un par de horas ya que ella trabajaba medio tiempo. Estuvo trabajando por algo mas de 8 meses, por esos días su familia le empezó a pagar la universidad y estudiaba los días sábado, todo parecía estar tomando rumbo y se sentía de cierto modo tranquilo, digo de cierto modo por que nuevamente la intimidad entre nosotros se estaba perdiendo, ella para poder hacer todo lo que hacia se encontraba en un tratamiento medicado para la depresión y ese era su argumento para no dejarme acercar en las noches, la falta de deseo era parte de los efectos secundarios de los medicamentos, pero la actitud de “sus ganas no son problema mio” no lo era, esos continuos rechazos empezaron a hacer efecto, cada vez que ocurrían me sentía verdaderamente mal, y todo empeoro una noche que me acerque a abrazarla y tuve una erección, me trato como si yo fuese un degenerado, le di la espalda esa noche al dormir y llore un poco en silencio, me sentí frustrado.

Para quienes me han leído hasta aquí, quiero aclarar lo siguiente, cabalmente yo estaba pendiente de ella, salíamos los dos solos en las tardes a caminar un rato, ocasionalmente un café o alguna golosina, cada que recibía mi paga apartaba lo de los gastos y le invitaba a comer algo especial, y pues ella era mas diligente en el manejo del dinero, así que lo que quedaba se lo entregaba para que sumado con lo de ella lo manejara según su gusto y lo necesario, para mí apartaba lo estrictamente necesario que era muy poco porque a mi trabajo me movilizaba en bicicleta. (Lo aclaro por que no falta quien diga que la falta de deseo de ella era por mi descuido y falta de atención o mal comportamiento obviamente no soy perfecto, dejaba uno que otro desorden, ocasionalmente jugaba en el computador hasta altas horas de la noche, a veces estaba de mal humor, me parece que algo normal) aparte las tareas de la casa las hacíamos entre los dos.

Después de la discusión por mi erección acosadora, empecé a evaluarme, inicialmente me sentí mal, pensé que todo era culpa mía de alguna manera, luego empecé a notar que yo había dejado de ser yo, todo lo hacia justo de la manera en que ella quería verlo, colgaba la ropa en el mismo orden, dejaba los zapatos en el lugar asignado, antes de acostarme revisaba que no se me hubiera olvidado nada, en las mañanas antes de salir para el trabajo revisaba que no estuviera nada fuera de lugar, se me convirtió en una rutina consciente, no se me podía olvidar nada, llegaba a veces al trabajo con algo de ansiedad que no se me hubiera olvidado nada, de ser así en el transcurso del día recibiría mi respectiva reprimenda por whatsapp con audio y foto de mi olvido, lo cual seguramente me condenaría a unos buenos días sin siquiera un abrazo.

Llegó un día en que no sentía ganas de llegar a casa luego del trabajo, sabía que me esperaba una buena cantidad de tareas diarias, que ella iba a estar de mal humor por que el niño no había hecho nada en el colegio, (con respecto al niño, ella siempre desaprobó todas mis sugerencias de enseñanza y mis maneras de ayudarle con las tareas, yo era algo mas estricto y siempre he querido que el sea independiente). Ella había dejado de trabajar de nuevo y se había vuelto costumbre el estar de mal carácter, se mostraba molesta por tener que preparar mi almuerzo y siempre permanecía desarreglada y en pijama, lo único importante para ella era su amiga de la universidad, como solo estudiaban los sábados el resto del tiempo permanecían enviándose audios por whatsapp, hasta escribir les daba pereza.

Al estar nuevamente en una situación económica apretada, regresamos a casa de sus padres, ya que allí no nos tocaba pagar arriendo, únicamente los servicios públicos y nuestra comida, entonces ella tuvo un nuevo cambio, empezó a ver vídeos sobre moda y maquillajes, se arreglaba bastante para ir a la universidad y empezó a cambiar sus proyectos de vida, ahora se veía como futura ejecutiva, decía que apenas tuviera como que nos tendríamos que ir a vivir fuera del país y que eso se haría con o sin mi, todo eso a pesar de que no daba muestras de querer trabajar en serio.

Su único trabajo era ocasionalmente ayudarle a su hermana con organización de papelería y alguna que otra diligencia fuera de la casa, lo que hacia a regañadientes, en ocasiones hasta que no estaba su hermana molesta ella no hacia las cosas, aún así su hermana le pagaba bastante bien ese trabajo, y pues ese era su dinero y ella lo gastaba a gusto propio, lo que yo ganaba si era para la casa, para que yo pudiera darme algún gusto era solo cuando hacia algún trabajo extra de fin de semana, de lo contrario mi trabajo era todo para los gastos de la casa.

En esas, nuestra vida intima se acabó casi por completo, hubo un par de veces que ella accedió pero la verdad no lo disfrute y me sentí que le había obligado de alguna manera, cuando le tocaba el tema me decía que me quitara las ganas de alguna otra manera que ella no sentía deseo, así que decidí no volver a insistir, horribles noches, ella me gusta, la tenia cerca en la cama y no podía tocarle un cabello, como dormir con una hermana. Quizá ella lo noto, empezó a ser algo mas complaciente conmigo con las cosas que me gustaban, pude comprar algunas cosas que siempre quise, pero se sentían vacías.

La estocada final fue un día que ella quería comprar una ropa y no había dinero, me acuso de no comprarle nunca nada y dijo que iba a buscar un “sugar daddy”, me disguste un poco, y le mostré mi descontento, sin embargo se tomo unas fotos y creo una cuenta en una pagina de esas, al parecer no obtuvo ningún resultado lo cual la molesto aun mas.

Olvide un poco ese tema, trate de llevar la vida más normal, frustrado por no poderla tocar en las noches sin darme cuenta en que momento, empece a ser más amable y amistoso con otras mujeres, hice algunas amigas nuevas sin ninguna intención por el momento. Pero eso si lo tenia vigilado, empezó a cuestionarme por cada mujer que tenía en mis redes sociales, y comenzó a vigilar mi comportamiento, de una manera bastante desagradable empezó a exigirme que debía dejarle revisar mi celular.

Toda esta situación desencadeno que en verdad me cuestionara la idea de tener otra, no me quería separar de ella ni de mi hijo, pero la verdad si necesitaba sentir algo mas de cariño, así que lo hice, bueno lo intente, por que no hice nada realmente. Cree cuenta en aplicaciones para citas y empece a jugar con eso. Finalmente volvió a mi cabeza aquel episodio del sugar daddy y me sentí mas que menospreciado, ella tenía al mes todo lo que yo podía aportar y no le era suficiente, no quería trabajar por que le parecía que era poco el dinero que se iba a ganar, solo pensaba en verse bien, en irse del país con o sin mí y en hacer dinero de alguna manera que fuera fácil y no le pareciera demasiado deshonrosa. Esa situación me agoto yo había dejado parte de mi trabajo para estudiar nuevamente y mejorar mis ingresos, esperaba algo de ayuda de su parte pero se volvió fue mas exigente, la ultima discusión que tuvimos duro un par de minutos por que no quise entregarle mi celular, días después me pidió terminar la relación y la verdad no puse resistencia alguna, nuevamente llegue a casa de mis padres con mi computador y mi ropa, ahora me la paso casi rogándole para que haya un contacto regular con el niño, ella pregona a los cuatro vientos que yo fui de lo peor.

En pocas palabras termine siendo el hombre que nunca quise ser, pero me doy cuenta que en realidad detrás de todo siempre hay razones, y esa ha sido la ultima lección que me ha dado la vida, si eres hombre, hagas lo que hagas, siempre serás el villano de la historia.

Si el haber sido mas sociable, haber creado un par de cuentas en redes sociales, saludar un par de desconocidas y pensar en tener sexo con ellas es ser infiel, me acuso culpable, pero después de todo lo que me llevo a cambiar mi manera de pensar NO pienso en disculparme, es mas, me alegro de haberlo hecho, creo que eso fue una pequeña demostración de amor propio.
 
 


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