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Antiguo 20-Jun-2022  
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Avatar de Danteojos
 
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A raíz del hilo abierto sobre la esperanza de vida, en el que otro forero también ha tocado el tema de la eutanasia, me vinieron a la cabeza justamente los últimos días de uno de mis escritores favoritos: Antón Chéjov.

En una de las cartas que se conservan de la profusa correspondencia que mantuvo Chéjov, el escritor vino a decir: “Anoche escupí sangre. No creo que sea preocupante”. Teniendo en cuenta que Chéjov era médico y que padecía tuberculosis, parece más que evidente que su comentario se movía entre el sarcasmo cruel y un optimismo vindicativo. Pero lo cierto es que aguantó todavía bastantes años antes de morir. Murió, de hecho, ya comenzado el siglo XX, concretamente en 1904, mientras estaba en un balneario al que se trasladó con afán de dar nuevos aires a sus afligidos pulmones.

Son varias las versiones que se han dado sobre la muerte de Chejov. A mí la que más me gusta es la que escribió Raymond Carver en su libro “Tres rosas amarillas”. Allí se nos dice que aquella noche de julio de 1904, la mujer de Chejov, Olga Kniepper, apreciando la debilidad de este, llamó a su médico de cabecera para que acudiese al balneario. El médico, viendo que nada podía hacerse ya por el enfermo, dio orden entonces de que llevasen a su habitación una botella de champagne y tres copas. Llenó las copas el médico, tomó una en sus manos, ofreció otra a Olga y la tercera al propio Chejov, que posiblemente apenas si podía sostenerla entre las suyas. Bebieron y brindaron los tres por la vida y por el tránsito al más allá. Cuando el camarero vino a retirar el champagne, Antón Chéjov ya había muerto.

Una muerte hermosa, sin duda, al menos desde una perspectiva literaria y romántica, pues supongo que el enfermo debió sufrir en sus últimos estertores. Pero sí, la muerte del escritor, como toda su vida, estuvo bañada en literatura, en este caso en champagne, como homenaje a los placeres del mundo. No olvidemos que Chéjov era un hedonista y un sibarita reconocido.

Resulta fácil en cualquier caso encontrar una cierta concomitancia entre esta muerte y el justo anhelo que tienen algunos enfermos a una regulación legal de la eutanasia, una normativa que facilite, a quien así lo desee, una despedida del mundo digna y asistida. En el caso de Chéjov, su propio médico le facilita el tránsito, celebrando con champagne el final de lo que fue una vida plena. En cualquier otro caso, se trata simplemente de ayudar a dejarla a quien no quiere seguir sufriendo y quiere poner fin a su ciclo vital. Porque, me pregunto yo y dejo caer la pregunta, ¿es justo que la ley impida a estas personas dar por terminado dicho ciclo y, por el contrario, mantenerlo de un modo aberrante?

A fin de cuentas, como decía Hamlet en su célebre monólogo, morir es dormir…, o tal vez soñar.
 
Antiguo 20-Jun-2022  
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Debemos de tener la oportunidad de elegir.
Con las condiciones vitales "normales", ya lo tenemos y es delito, pero podemos hacerlo, el suicidio. Una persona postrada en una camilla lo tiene complicado y necesita ayuda....
Otra cosa es la conciencia del "ayudante"...
 
Antiguo 21-Jun-2022  
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Hablar sobre la muerte no es nada fácil, no nos prepara nadie para afrontarla, sigue siendo un tema bastante tabú.

Estoy a favor de la eutanasia, para quien desee tener una muerte digna, sin tener que llegar a convertirse en un vegetal que apenas siente pero padece y, sobre todo, hace padecer a los demás.

Creo que hay que firmar un documento en el que consientes que te practiquen la eutanasia, pero claro, hay que hacerlo cuando aún estás en plenas facultades, si no, ya no te lo permitirían.

No sabemos que hay después de la vida, yo creo que no hay nada, que morir es el fin de todo.

Lo único que me pesa si me toca morir pronto es el porvenir de mis hijos, siempre me digo para mis adentros: "Eliza, no pises tanto el acelerador, aún te necesitan mucho tus hijos",
Espero y deseo que me quede aún un buen trecho por vivir, y espero hacerlo como todo lo que hago, apasionadamente.

Y si no, confío en que mis hijos saldrían adelante solos porque su padre no se ha preocupado nunca de ellos y se quedarían absolutamente solos.
 
Antiguo 22-Jun-2022  
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Iniciado por Elizabetta Ver Mensaje

No sabemos que hay después de la vida, yo creo que no hay nada, que morir es el fin de todo.
Ah, entonces sí que habría que hacer caso a Hamlet:

"¿Y por un sueño, diremos, las aflicciones se acabaron y los dolores sin número, patrimonio de nuestra débil naturaleza?... Este es un final que deberíamos solicitar con ansia"

Sin embargo, al igual que él, la mayoría no estamos seguros de que sea así, y eso es al final lo que más nos asusta, la incertidumbre. Ojalá de verdad no haya nada y todo se reduzca a un merecido descanso eterno.
 
Antiguo 22-Jun-2022  
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Yo confío en que si, en que morir sea el descanso eterno, no me gustaría seguir con preocupaciones y sufrimientos aún después de muerta.

No, mejor creer que me voy a reencarnar y voy a tener una nueva vida como sirena o como unicornia, por ejemplo.
 
Antiguo 22-Jun-2022  
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Iniciado por Elizabetta Ver Mensaje
Yo confío en que si, en que morir sea el descanso eterno, no me gustaría seguir con preocupaciones y sufrimientos aún después de muerta.

No, mejor creer que me voy a reencarnar y voy a tener una nueva vida como sirena o como unicornia, por ejemplo.
También yo me he planteado a veces esa posibilidad de la reencarnación o la metempsicosis, pero mira que si te acabas reencarnando en un sapo o en una cucaracha. De hecho, los insectos son los animales más abundantes en el planeta, por lo que, de existir la reencarnación, las probabilidades de acabar siendo uno de ellos serían bastante grandes
 
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