Hola. He sido opositor de una oposición cuyo temario (con más de trescientos temas) había que desarrollar sobre todo de forma oral ante un tribunal. Es más, ahora formo parte a menudo de ese mismo tribunal y, por tanto, estoy acostumbrado a escuchar y examinar opositores de toda índole. En ese sentido, puedo darte algunos consejos que espero te resulten útiles.
Lo primero de todo nada de pastillas o drogas de cualquier tipo para relajarse, mucho menos la víspera o el día del examen. Eso sería lo peor que podrías hacer. He visto muchos opositores que, como consecuencia de las pastillas, llegaban a quedarse en blando en el momento del examen e incluso sufrir episodios de taquicardias o desmayos. Cuidado con eso.
Aunque parezca de perogrullo, la confianza se adquiere y consolida sobre todo con el conocimiento. Quiero decir que cuanto más perseveres en el estudio y, por tanto, más domines el temario, más confianza en ti misma irás ganando.
Luego es importante cantar una y otra vez los temas ante tu preparador y, a falta de este, ante un espejo. Cuanto más ensayes en este aspecto, mayor fluidez oral irás alcanzando, así como más soltura, con lo que el nerviosismo irá menguando en similar proporción. Una buena dicción se adquiere, como casi todo, a base de entrenamiento.
No te olvides tampoco que estás sujeta a un tiempo de exposición. Por eso debes ensayar siempre con el cronómetro, de tal modo que adquieras una velocidad de exposición que se ajuste lo más precisamente posible a dicho tiempo. En ese sentido no debes ir ni tan rápido que no se te entienda, ni tan lento que te dejes cosas en el tintero. Esta capacidad de ajuste también se adquiere ensayando. Así, si por ejemplo tienes 15 minutos de exposición para cada tema, lo suyo es que el contenido se complete en esos 15 minutos, adaptando la velocidad a dicho límite temporal. Te aseguro que aunque expongas todo el contenido del tema, si te sobra mucho tiempo, la imagen de cara al tribunal no será buena.
Es importante también que no gesticules en exceso, porque queda feo, así como que pongas cuidado con el uso de coletillas, ya que estas resultan desagradables cuando se repiten en exceso. He escuchado a opositores que prácticamente cada frase la comenzaban o terminaban con una de tales cotillas y ya te digo que no queda bien en la exposición y, por consiguiente, resta. Sé que a veces salen solas, por inercia y costumbre, pero también se pueden combatir a base de entrenamiento.
Otro consejo que te doy es que no hagas la exposición mirando hacia abajo o hacia el techo y soltando el tema de que se trate como un “loro”, sino que lo hagas mirando al tribunal, pero sin detenerte demasiado en ninguno de sus miembros, sino que vayas pasando la mirada de uno a otro con naturalidad. Eso transmite una imagen de seguridad que suele ser muy bien valorada.
Por supuesto, intenta no balbucear ni trastabillarte en la exposición, porque eso, además de hacerte perder tiempo en su desarrollo, queda realmente mal. Te puedo asegurar que una gran parte de los suspensos obedecen más a haber llevado a cabo una exposición embarullada y farragosa que a verdadera falta de contenido.
En fin, esto es lo que se me ocurre así grosso modo. Espero que te pueda servir de ayuda. Te deseo muchísima suerte