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Guest
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Hola a todos.
La verdad que acudo al foro a pedir opinión y porque necesito desahogarme sobre mi situación actual, me da bastante vergüenza hablar sobre esto pero es que realmente no sé que hacer y me da mucha vergüenza explicar esto a algún conocido. Será un poco largo, así que gracias si te tomas tu tiempo en leer.
Pues llevo con mi novio un año aproximadamente. Él y yo nos conocimos por internet. Cuando empezamos ya a gustarnos después de mucho hablar y decidimos que nos daríamos la oportunidad de conocernos y eso, obviamente empezamos a hablar de sexo.
En esas conversaciones él siempre me preguntaba que cosas me gustaban, se interesaba por saber que me daba placer y me decía que tenía muchas ganas de hacerme todo eso, pero en concreto sexo oral. Siempre me estaba diciendo que se moría de ganas, que quería hacerlo, que lo estaba deseando y que le encantaba hacerlo. A todo esto yo estaba muy contenta pensando que por fin había encontrado alguien con quien parecía que conectaba y que nos gustaba hacer las mismas cosas sexualmente hablando, ya que los últimos chicos con los que estuve se preocupaban solo de su propio placer y no me daban sexo oral, solo lo he recibido bien de mis dos ex novios de hace años que les encantaba. Y es una práctica que a mi me encanta, por lo que haber encontrado por fin un chico que estaba deseándolo y con el que además tenía muchísimas cosas en común y nos gustábamos pues me empecé a ilusionar y me sentí muy bien y afortunada.
Llegó el tan esperado día y vinó a mi ciudad a visitarme para estar conmigo un tiempo. Nos conocimos, nos gustamos igual o más que antes (habíamos hecho muchas videollamadas, ninguna sorpresa con esto) llega la hora del sexo, se lo hago yo a él y cuando va a hacérmelo a mi está como mucho 30 segundos y sin hacer absolutamente nada de todo lo que me había estado diciendo que haría. La verdad que me quedé algo descolocada pero pensé que como era nuestra primera vez, tenía muchas ganas de ir al tema directamente y que teníamos más días para conocernos sexualmente hablando.
Pues bien, los siguientes días me di cuenta de que no bajaba nunca. Lo hizo el primer día esos 30 segundos y ya. Bajaba yo pero él nada. Claro, después de todas las conversaciones y todas las cosas que me había dicho yo me había imaginado algo totalmente diferente.
Un día nos dimos un baño juntos, me lavé bien la zona y le pedí que me lo hiciera. Se negó diciendo que no porque ya mismo me iba a venir la regla. Le dije que no tenía la regla y que además estábamos dentro de la bañera (que más limpio puede estar que ahí, si es que es por eso) pero nada, no quiso. Al ver que seguía sin hacerlo, un día me armé de valor (porque me daba muchísima vergüenza) y le pregunté si había algún problema o si es que en realidad me había mentido y no le gustaba hacerlo. Me dijo que para nada, que claro que le gustaba y que esa noche me lo haría. Pasó lo de siempre, lo hice yo pero él nada.
Cuando se terminaron los días con él, me quedé bastante preocupada con ese tema porque no me cuadraba que me hablara con tantas ganas de esa práctica y cuando llega el momento parece absolutamente otra persona, así que pensé que el problema era yo, que le gustaba la práctica pero no le gustaba el mío. Me obsesioné y fui a dos doctores a hacerme pruebas para ver si todo estaba bien por ahí abajo. Las pruebas salieron perfectas.
Tengo que decir que yo soy una persona muy cuidadosa con la higiene íntima. Me lavo con un gel específico para la zona, me depilo y lo cuido y siempre, siempre, antes del sexo me lavo. Siempre (cosa que él no hace siempre, por cierto). De hecho mis dos anteriores parejas lo disfrutaban mucho, nunca les tuve que pedir nada, siempre lo hacían ellos solos con gusto.
Una vez él ya en su ciudad, otra vez en las conversaciones volvió con la misma historia,a decirme que quería hacerme sexo oral, que se moría de ganas. Ya sabiendo con los resultados que no tenía ninguna infección ni nada, le volví a preguntar que por qué no lo había hecho en su momento, que me había dejado con las ganas y no entendía que me dijera todo eso si después no iba a hacerlo, que si no le gustaba me lo dijera ya, pero que dejara de crearme expectativas porque era algo importante para mi, ya que es una de las cosas que mas me gustan y cuesta encontrar chicos dispuestos a hacerlo. Me dijo que por supuesto que le gustaba y que me lo quería hacer y otra vez lo mismo. Me quedé algo más tranquila.
Llegó el día en que nos reuniamos de nuevo. Yo me vine a su ciudad para pasar tiempo juntos y estar una temporada con él. La verdad es que creo que él es perfecto en todos los demás aspectos para mi, me trata bien y es bueno pero está fallando el tema sexual otra vez. Fueron pasando los días y otra vez lo mismo, yo se lo hacia a él y él nada. Así que hablé con él. Le dije que iba muy a saco, que yo necesitaba que me estimulara de alguna forma (ni siquiera lo hacía con los dedos) y que tenía muchas formas de hacerlo, incluido el oral que supuestamente tantas ganas tenía de hacer y que por qué nunca lo hacía después de todo lo que me había dicho y otra vez le pregunté si es que no le gustaba realmente. Otra vez dijo que si le gusta y que me lo iba a hacer.
Al día siguiente de eso lo medio hizo y digo medio hizo porque bajó, estuvo 30 segundos en los que hizo 4 cosas sin ganas y se acabó.
Volví a hablar con él y a intentar explicarle que si no me estimulaba la cosa no funcionaba, si no estaba excitada eso no entra y duele y él empeñado en ir al lio sin ningún tipo de estimulación previa. Ah y que se lo haga yo a él por supuesto. Como me estaba haciendo daño y no me hacía caso ya me enfadé y le dije que las cosas no funcionan así. Al día siguiente lo hizo con los dedos, pero porque yo le había dicho eso, porque sino de él no sale hacerme nada. Alguna vez he tenido que terminar yo sola con un vibrador porque me deja a medias cuando él termina. Le digo que almenos me ayude con el vibrador, pero nada.
El otro día me dijo que podiamos practicar sexo oral en la ducha mutuamente, así que pensé: por fin!! toma la iniciativa. La situación finalmente fue que yo se lo hice a él y obviamente no recibí nada y me quedé con las ganas. Ahí ya si me molesté de verdad y discutí con él. Le dije que me dijera la verdad de una vez que cual era el problema y al final acabó confesando que no le gusta y que tengo que aceptarle tal como es. El caso es que ahora me pide que acepte algo en lo que ha estado mintiendo todo este tiempo y con lo que ha estado creando falsas expectativas.
Ahora mismo estoy muy acomplejada porque creo que el problema no es que no le guste hacerlo, creo que lo que pasa es que no le gusta hacérmelo a mi, porque no me cuadra. Alguien que no le gusta hacerlo no habla de la forma que él lo hacía. Él me ha dicho que no necesito hacérselo yo a él tampoco porque él no lo va a hacer y entonces yo le he dicho que si ese es pues el sexo que nos espera siempre: meterla y se acabó. Nada de jugar con el cuerpo del otro, de probar, de dar placer, nada. Y me dice que es que yo quiero forzarlo a hacer algo que no quiere y que lo tengo que aceptar.
Pero a mi nadie me quita de la cabeza que es porque no le gusta conmigo, porque es que si yo no le digo nada no se acerca ahí ni con las manos, ni con la boca ni con nada, solo para la penetración claro.
Y yo es que me he acomplejado mucho pensando que huelo mal o algo a pesar de ducharme cada día, cuidar la zona y lavarla antes del sexo porque no me parece normal.
Yo le dije que no sabía que hacer, porque si solo con un año el sexo ya es así y según él tengo que aceptarlo, como va a ser dentro de 5? es algo que a la larga puede traer problemas y yo no estoy satisfecha. Me dijo que si es que acaso estoy pensando en romper y lanzar por la borda nuestro futuro juntos solo por eso si estamos tan bien juntos.
Yo de verdad que estoy a gusto con él en todo lo demás, estoy muy enamorada de él, pero no sé si puedo seguir con una pareja a la que siento que le doy asco, porque sinceramente, esa es la sensación que tengo.
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