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Ok, los que habéis seguido mi intervención en el hilo anterior sabéis de lo que hablo...hoy ha roto el silencio y ha vuelto a hablarme. Sí, cuando ya nada esperaba me ha vuelto a contactar. Y la conversación que hemos tenido ha sido bastante reveladora, porque ahora sé lo que ha pasado. Y mucha culpa la he tenido yo.
Básicamente el tema es que ella me vio inmaduro y falto de decisión de cara a mi futuro. Valoró que yo fuese honesto con ella y consideró que como persona le interesaba, pero me faltó mayor resolución y eso lo fastidió todo. Ha confesado que en sus primeros años no lo tuvo nada fácil, por lo que se aferra a su presente por miedo a perderlo todo. Y teme que yo no esté a la altura y arruine eso.
El caso es que ella espera que yo sea la mejor versión de mí mismo para atreverse a dar el paso. Y eso implica que tendré que poner en orden varios asuntos de mi vida, cosa que mi madre lleva años repitiendo y que solo he admitido tras esta experiencia.
Sí, voy a poner en orden esos asuntos y trataré de darle un valor añadido a mi vida en general, pero no lo haré por ella sino por mí. Si en un futuro próximo ella aún no ha conocido a nadie y me acepta, estaré encantado de dar el próximo paso. Si no es así, al menos habré sembrado las semillas para nuevas oportunidades.
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