|
Usuario Experto
Registrado el: 29-September-2010
Mensajes: 474
Agradecimientos recibidos: 74
|
Buenas,
hace unos muchos años, tras una ruptura muy dura, conocí a una chica que también salió recientemente de una relación, conectamos de una forma brutal en nuestra desgracia de aquel momento, pero nunca pasamos de amistad. En aquél momento yo me había enamorado de ella pero decidí no hacer ningún acercamiento porque las rupturas de ambos eran recientes y valoraba tanto ya la corta amistad que no la quise poner en juego. Siempre me quedó la duda si ella se enteró o no, soy malo disimulando y es como mi secreto mejor guardado. Pero me decidí por apostar por la amistad y buscar enamorarme de otra persona y lo logré tras un cierto tiempo, quedándome con una amiga increíble y una relación con otra persona que resultó ser el amor de mi vida, al menos durante 10 años, la madre de mi retoño. Tras esa larga relación tuve varios intentos fallidos y una corta relación de un año a la que no le faltaba amor pero sí compatibilidad en el día a día y que llegó a su fin hace algo más de un mes. Mi mejor amiga en todos estos años no tuvo demasiada suerte con sus parejas y ahora volvemos a estar (casi) en el punto de partida los dos.
Nuestra amistad es algo muy especial. Durante 15 años hemos sido nuestro psicólogo, mejores amigos, nuestro apoyo, nos hemos levantado mutuamente cuando otras relaciones iban mal o se terminaban, nos hemos alegrado por el otro cuando nos veíamos felices con otras parejas, no puedo decir que me arrepintiese para nada de solo ser su amigo. Nunca más coincidimos solteros ambos. Nos hemos ido enamorando de otras personas y siempre fuimos felices el uno por el otro. Ella siempre estuvo ahí, en las buenas, cuando estaba casado, cuando fui padre, cumpleaños, logros; en las malas, cuando me divorcié, cuando me sentía hundido y perdido porque otras mujeres jugaron conmigo. Me sacaba de fiesta e intentaba ponerme por los cielos ante chicas guapas para que ligase. Yo también, con pareja o sin, siempre he intentado estar ahí para lo que le hiciera falta.
Con los años me he dado cuenta que con la cabeza no existe ninguna mujer que tenga una forma de pensar y sentir más parecida a la mía. Si me pidiesen que describiese los rasgos que busco en una mujer seguramente la describiría a ella. Estoy convencido de que en cuanto a rasgos de personalidad y forma de querer al menos ella también pensará algo parecido, ahora bien, no soy su tipo físicamente (aunque me ha hecho algún cumplido en alguna ocasión, pero creo que era para levantarme el ánimo). Ella suele estar con hombres más altos (1,85+) y deportistas, algo que no es mi caso (1,79m y de complexión normal). Ella siempre compara a sus parejas conmigo cuando hablamos y remarca que ojalá se pareciesen a mi en esto, en aquello, o que los dos entendemos una cosa pero sus pareja ni se dan cuenta de lo que para nosotros resulta obvio.
Ella ahora está en proceso de separación de su pareja (no necesariamente significa que la ruptura se confirme totalmente, pero es altamente probable), y como siempre hemos hecho cuando uno de ambos está mal, hablamos casi a diario. Me tengo que morder mucho la lengua a veces porque quiero aconsejarle solo como amigo, dar mi punto de vista pero no venderme a mi mismo ya que ante todo busco su bien, no el mío.
Estoy valorando seriamente irme con ella a escapadas de fines de semana (esto lo puedo hacer perfectamente incluso sin pensamiento más allá de amistad) y ver como se desarollan las cosas e incluso buscar la "conversación" en función de como de desvinculada la vea de su pronto ex (no es mi intención intrometerme). Pero tengo un miedo descomunal que si intento dar un paso más la pueda distanciar de mi, que ya no me quiera contar sus cosas porque piense que pueda herir mis sentimientos o algo. Su amistad no creo que la pierda del todo, es demasiado fuerte, pero podría cambiar o alejarnos un tiempo. En ningún caso me lanzaría con intenciones de solo una noche de pasión o con mucho alcohol por medio, la amistad en juego es demasiado valiosa para algo así.
El momento tendría que ser quizás pronto, ella no suele estar sola mucho tiempo. Es igual que yo, nos apagamos en soledad. Yo también estoy conociendo chicas porque evidentemente no sé si realmente se va a confirmar esa ruptura, ni sé si me atreveré a intentar algo con quien definiría como mi amor platónico hasta ahora, pero la verdad que no he conocido mujer que fuese más ideal y compatible, quizás hasta el punto de que daría miedo a si nos aburriesemos con el tiempo por ser demasiado parecidos y aportar cosas muy similares en vez de distintas.
Que harían? Quedarme con lo bueno como está, que aporta muchísimo; o correr un riesgo grande que puede si sale bien puede ser un acierto sin igual? En caso de correr el riesgo, alguna recomendación?
|