> Foros de Temas de Amor > Foro General sobre Amor
 
 
 
Prev Mensaje Previo   Próximo Mensaje Next
Antiguo 16-Nov-2014  
Blandibub
Guest
 
Mensajes: n/a
Perdón de antemano por las palabras malsonantes.

Debido a una enfermedad y la consiguiente depresión pasé muchos años encerrado en casa. Me costó asumir mi bisexualidad (aunque adelanto que esto NO es por ninguna tía ni ningún otro tío, ojo) y me daba un miedo horrible arriesgarme a tener pareja. Cuando finalmente me arriesgué a tenerla, me putearon un par de veces a base de bien y eso me hizo perder toda esperanza. Y entonces, del modo más estúpido, llegó mi chica.

Fíjate, por Badoo. Dirán lo que quieran, pero allí hay también gente decente. Estaba ella y estaba yo, que ya somos un mínimo porcentaje.
No sé si fue porque yo estaba desesperado por querer a alguien, porque con mi baja autoestima me pareció imposible que esa rubia guapísima (y algo rellenita en los lugares adecuados) se hubiese fijado en mí o qué, per yo, que fui a la primera cita con todas las barreras subidas, me deshice. Me dio un beso y yo, como un tonto, le dije que quería verla de nuevo, que sí que me apetecía tener algo, aunque vivía a una hora de distancia.

Me ilusioné. Pero en la segunda cita me dijo que me veía muy lanzado(no en lo sexual), que no sabía aún si íbamos a ser pareja, así que mejor íbamos paso a paso. Que vivíamos a 2 horas de distancia y eso era mucho arriesgar. Que no quería hacerme daño, frase que se ha convertido en su favorita.
(Un consejo gratis: cuando alguien dice eso,mejor corred en dirección contraria)
Me pareció realista y sensata, y eso sólo me ayudó más a decidirme a conquistarla. Es bastante mayor que yo, así que pensé que era síntoma de madurez(pobre idiota)

Y así seguimos un tiempo, quedándonos, viéndonos y ella calentándome sin esperar respuesta. Llegó un momento en que no pude esconderme más y le conté que me resultaba más cómodo tener sexo con hombres que con mujeres porque una había abusado de mí de pequeño. Esperé que se riera o me dejara, pero no lo hizo. Y me dije "después de esto, tienes que quedártela, porque vale la pena".
Pero luego ella era la que tenía más reparos, porque le costaba tener sexo con una persona tras "tanto tiempo". Total, un drama en ese sentido.

Nos veíamos en hostales, hoteles, que eso sí, ella pagaba a medias pese a mis reticencias. Pero descubrí que en el fondo, era porque no quería llevarme a su casa. Tardé un siglo (2años) en conocer a su padre (es su pequeña princesa, y casi, casi su mujer extraoficial, porque vivían los dos en la casita)y no le gusté nada, porque nada era lo bastante bueno para su niña y además, era suya, hombre, quién iba a ocuparse de él, que está inválido para lo que quiere.
A sus amigas tardé un poco menos en verlas, todas mayores que ella, todas solteras y viviendo con sus padres, bebedoras e incapaces de mantener una relación adulta. Pero incluso eso fue una lucha, porque cada vez que nos cruzábamos con algún conocido, me soltaba la mano...y me mosqueé (" es que soy muy discreta con mi vida privada"," es que no quiero que mis amigas te entren"...)

Y así fui, pequeña batalla tras batalla, al pie del cañón, soportando que saliera de fiesta con sus amigas los fines de semana, para no quitarle su tan preciada libertad, dejando de hablar para que viese sus programas favoritos, que se fuera de vacaciones con su padre... Colgado, colgadísimo de ella, tratando de no convertirme en "un moro acaparador".

Hoy por hoy, tras 6 años y un hijo, ni he conseguido que quiera casarse (por la iglesia o lo civil, a mí me da igual), ni he conseguido del todo sacarla de esa casa. Trabajo 12 horas al día y ella tiene otro turno, así que nos vemos poco cuando está aquí... pero sigue haciéndose 2 horas de camino para atender a su papá. Y cuando está allí, pues claro, sale con sus amigas a beber.
Y yo aquí, con el niño, (al que mi suegro NO quiere, porque le quita tiempo de atenderlo a él) aguantando su mal humor, cuando se queja de que hago demasiadas bromas o me cabreo excesivamente poco, que digo las cosas de un modo demasiado amable, soportando sus malas mañanas cuando duerme mal. Viendo cómo se compra zapato tras zapato haya pasta o no, hasta haber pasado los 100 pares y oyendo mierdas sobre conservar su libertad, como si tuviera poca.
...Y escuchando lo maravilloso que era su ex, con el que estuvo 9 años y que la dejó por no querer comprometerse.

Pero hace dos semanas celebró su cumpleaños allí y no vino al día siguiente a casa, porque estaba "perjudicada" y mejor se quedaba donde su padre. Que volvía el lunes y ya lo celebraría conmigo y el chaval el finde siguiente. Que tal y que cual.
No voy a entrar en la dinámica de cuernos o no cuernos, porque no creo que ese sea el problema en este caso, sino que no ha asumido que es madre y que ya no tiene 20, sino cerca de 40 y que no puede poner sus borracheras, compritas y mamarrachadas con las puñeteras divorciadas, solteras y amargadas de sus amigas, por encima de nosotros dos.

No ha sabido elegir sus prioridades y a mí se me ha agotado la paciencia.
No sé si largarme sin más, montar una escena o qué. O si se me va a pasar como tantas otras veces, ahora que me he desahogado.
 
 


-